Bitcoin se desploma y el mercado entra en caos, ¡pero hay valientes que no venden!
La bronca con Bitcoin bajando de los 60 varos verdes volvió a poner nervioso a medio mundo en el rollo cripto. Lleva varios meses con salida de lana de los ETF spot, gente soltando posiciones apalancadas y un clima económico que no se ve nada claro. Pero, mientras el precio bailaba en las pantallas, los jugadores pesados del mercado estaban haciendo justo lo contrario: comprando.
John D’Agostino, el mero mero de estrategia institucional en Coinbase, dijo en una entrevista con CNBC que los fondos soberanos, oficinas familiares y otros grandes inversionistas están viendo esta caída como chance de agarrar Bitcoin más barato. Nada de miedo, es oportunidad. Según él, quien ya tiene bien estudiada la jugada no ve estos precios como alerta, sino como chance para comprar por menos que en la burbuja alcista del 2025.
“Se les cayó el 125,000, les gustó el 100,000, pero les encanta el 65,000”, soltó D’Agostino sin miedo, dejando claro que esos peces gordos están felices comprando con descuento.
El pasado viernes, Bitcoin tocó los 59,200 dólares, su nivel más bajo desde octubre del 2024. Pero a pesar de esa bajada, D’Agostino dijo que los institucionales siguen firmes, construyendo infraestructura, asignando su lana y apostando a largo plazo.
¿Por qué tanta confianza? Parte del asunto está en cómo se están moviendo los ETF de Bitcoin al contado en EU. Aunque estos fondos llevan meses sacando algo de lana, aún manejan algo así como 70,000 millones de dólares en activos ligados a Bitcoin, lo cual no está nada mal para un activo con una caída tan fuerte.
Desde esa esquina, la caída no ha provocado que los inversionistas tradicionales tiren la toalla. De hecho, el interés del chavo promedio bajó, pero no tanto como se esperaba frente a esta baja.
Lo mismo coincide con un informe de Bernstein, que la llama un “ciclo aburrido” y reafirma que Bitcoin sigue siendo una apuesta de valor para largo plazo. O sea, el mercado se está tomando un respiro, no se está cayendo a pedazos.
Otro punto que tenía alerta al personal eran las posibles liquidaciones forzadas por los grandes tenedores apalancados, que podrían jalar más para abajo el precio. Pero D’Agostino le restó importancia: muchas instituciones tienen acceso a financiamiento fresco, por lo que no están forzados a vender rápido y no se ven sobreendeudados.
Este dato es importante porque Michael Saylor y su empresa Strategy, que usa deuda para agarrar más Bitcoin, no ha bajado la guardia. Apenas hace unos días compraron 1,550 BTC más por unos 101 millones de dólares, aunque a finales de mayo vendieron un poco. Nada raro, siguen acumulando.
Más allá del precio, D’Agostino cree que el mercado cripto está madurando. Como prueba, mencionó que en Washington se está moviendo el tema regulatorio. Más de 200 empresas y organizaciones le están pidiendo al Senado de EU que avance con la llamada “Clarity Act”, una ley que busca poner reglas claras para las criptos. También hay proyectos para regular stablecoins, la custodia de activos digitales y cómo funcionan los mercados, porque el gobierno ya se está poniendo las pilas en entender y controlar el asunto.
La gran pregunta es: ¿esta caída es un inicio de nueva etapa para acumular, o solo los grandes ven a largo plazo y el público sigue dudando? Históricamente, cuando el sentimiento está en lo bajito las tiendas grandes aprovechan y compran. Ahora, los fondos soberanos, family offices y corporativos siguen metiendo lana, apoyando esa idea.
Así que, por ahora, el mensaje de Coinbase es claro: esta corrección no espantó a los institucionales, al contrario, para muchos fue el chance que estaban esperando para comprar más Bitcoin.

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