¡Quieren tumbar la Fundación Ethereum para rescatar la red, y esto es lo que pasa!
La Fundación Ethereum (EF) apenas controla menos del 0.1% de todo el ETH que existe, según Dankrad Feist, un investigador chido que conoce bien el rollo desde adentro. El 21 de mayo, Feist lanzó una idea bien ambiciosa: crear una nueva organización con al menos mil millones de dólares de lana para “salvar a Ethereum”. Dice que la Fundación ya no tiene ni recursos ni el rumbo claro para seguir al frente del desarrollo de la red.
Feist explicó que la EF tiene solo 118,964 ether en su cochinito, de un total de 120.68 millones, lo que equivale a menos del 0.1% de todo el ETH que anda rodando. O sea, tienen algo así como la propina del Ethereum.
La nueva organización que propone tendría cuatro reglas claras:
1. Un billete inicial de mínimo mil millones de dólares, porque con un mercado de Ethereum valuado en 250 mil millones, es dinero razonable. 2. Que el liderato sea fuerte y con ganas de rifarse. 3. Un directorio que esté comprometido a que el precio del ETH suba, y que tenga un reglamento que lo haga responsable de eso. 4. Que se financie siempre con una parte de los ingresos de staking, y que pueda ajustarse con una buena gobernanza.
Eso sí, Feist admite que su plan es difícil de imaginar en este momento y que tomaría su tiempo para que todos estén de acuerdo y se haga realidad. Ni siquiera está claro quién pondría la lana para arrancar.
Feist no es cualquier compa; fue uno de los investigadores principales dentro de la Fundación Ethereum. Es parte del equipo que diseñó “Danksharding”, una técnica para hacer más rápido y barato el uso de Ethereum, y ayudó con una mejora importante que bajó las comisiones en las redes de segunda capa. Ahora trabaja en Tempo, otro proyecto que compite con Ethereum, pero sigue siendo asesor en la EF.
Este rollo llega en un momento medio complicado para la Fundación. En mayo, varios desarrolladores importantes renunciaron, y en febrero, uno de los jefes ejecutivos también se fue. Todo esto pasa mientras Vitalik Buterin, el creador de Ethereum, hablaba de que la red debería funcionar bien “incluso si los que más aportan se rajan”. Esa idea se conoce como el “walkaway test”.
Pero no todos hacen coro con Feist. Jason Chaskin, otro investigador de la EF, dice que está más emocionado que nunca con el futuro de la Fundación. Cree que ahora tienen una visión clara: hacer que Ethereum sea una experiencia segura, privada y fácil de usar para todos. Admite que estos cambios pueden ser medio caóticos y dolorosos al inicio, pero que eso es justo lo que se necesita para que la EF agarre vuelo de verdad.
Así que, la neta, lo que está pasando con la Fundación podría ser o bien un proceso para madurar y soltarse un poco porque Ethereum ya no depende tanto de ellos, o bien una crisis que todavía no se sabe bien cómo van a resolver. Seguiremos atentos para ver qué pasa.

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