¡Ni el BTC te salva de la ley! La verdad que Bitcoin Argentina no quiere que ignores

¡Ni el BTC te salva de la ley! La verdad que Bitcoin Argentina no quiere que ignores

La neta es que la tecnología no tiene moral, pero los que la usan sí se rifan o se equivocan y la gente los está viendo. Así lo pone la ONG Bitcoin Argentina en medio del desmadre político que traen en el gobierno de Javier Milei.

La banda de esta organización salió a decir que Bitcoin no tiene culpa de lo que hagan sus usuarios. Ellos quieren que se sepa que la responsabilidad de usar ese dinero digital es de cada quien, no de la moneda en sí.

El escándalo explotó porque Manuel Adorni, un mero funcionario presidencial, salió con que tenía escondidos medio millón de dólares en bitcoin y no lo había puesto en su declaración oficial. Esto lo soltaron varios medios, y pues la gente empezó a cuestionar que la criptomoneda sirva para esconder dinero y hacer trampa con los impuestos.

Esto pasa justo cuando en Argentina mucha gente usa bitcoin para cuidar sus ahorros de la inflación, ya sabes, porque aquí la cosa está dura y uno busca cómo proteger lo que tiene.

La ONG salió al quite diciendo que Bitcoin es como Internet, una red abierta para todos, y que no se le puede culpar por lo que haga cada quien. Eso sí, nadie está exento de cumplir con la ley y pagar lo que debe, donde sea que esté.

Ellos explican que Bitcoin tiene dos cosas chidas: primero, que tú controlas tu lana con tus propias claves, sin bancos ni intermediarios; y segundo, que toda la información de las transacciones queda registrada en un libro público. Pero ojo, aunque las transacciones se pueden ver, las identidades no, porque están escondidas tras un montón de números y letras.

La ONG no habló directamente de Adorni, pero pues el comunicado salió justo cuando él corrigió su declaración, así que todos ya saben quién es el que desató el tema.

Muchos en Argentina y la oposición están bien enojados y dicen que el misterio con los nombres hace difícil controlar y evita que paguen lo que deben.

Por otro lado, la ONG dice que investigar si el dinero viene de cosas legales o no, es trabajo del gobierno, no de la tecnología. También mencionan que hay que cuidar la privacidad de la gente común para que no se filtren sus datos financieros.

La bronca es que la tecnología crea un registro que puede servir para investigar, pero sólo si las autoridades logran relacionar la identidad real con las direcciones de los monederos digitales.

Si no se puede hacer ese puente, bitcoin seguirá siendo ese rollo medio misterioso donde conviven el anonimato y la transparencia técnica.

En resumen, el caso de Adorni muestra que hasta que el gobierno no actualice sus formas de revisar y auditar con la velocidad de la era digital, las declaraciones de los funcionarios van a seguir dependiendo de que ellos digan la verdad y hagan cambios a última hora, en lugar de un control de verdad.

Artículos relacionados

Respuestas