¡La abuela ballena de Ethereum se deshizo de ETH, wstETH y wBTC justo antes del mega desplome!
Un tiburón de Ethereum, de esos bien chidos que llevan un buen rato en el juego, acaba de hacer movidas pesadas. Vendió un buen paquete de ether (ETH), wstETH y WBTC justo antes de que el mercado se empezara a poner feo. Pero no crean que se fue con las manos vacías, porque después recompró todavía más de esas criptos a precios más bajos.
Según Lookonchain, una firma que se dedica a checar lo que pasa en la cadena de bloques, detectaron estas operaciones en tres direcciones distintas dentro de Ethereum.
¿Y qué onda con esas “ballenas”? Pues así se les llama a quienes tienen un chingo de criptomonedas, como 1,000 ETH o más, y que pueden mover el mercado con sus compras o ventas. Y cuando decimos “Ethereum OG”, hablamos de los que llevan largo tiempo dentro de la red, como los veteranos de esta movida.
Para que se armen bien la idea: el wstETH es una versión del ETH que está apostado en staking con Lido, y el WBTC es un bitcoin “envuelto” para poder usarlo en Ethereum y hacer distintos rollos de finanzas descentralizadas (DeFi).
Entre el 12 y el 21 de mayo, esta ballena empezó a bajar la exposición vendiendo sus activos. Luego, cuando todo el mercado se cayó a principios de junio, volvió a comprar todo, pero más barato.
Solo en ETH vendió 60,000 monedas cuando el precio estaba más o menos en 2,040 dólares. También soltó casi 9,442 wstETH que valían como 24 millones de dólares. Y no se quedó atrás con el WBTC: vendió 600 unidades a un precio promedio de 78,538 dólares, o sea, cerca de 47 millones.
Después de la caída, el 7 de junio la misma ballena reincidió y compró de nuevo 60,088 ETH y 10,000 wstETH a un promedio de 1,606 dólares la moneda. Además, agarró 611 WBTC, ¡once más que las que había vendido antes! Así que terminó con más cripto que al inicio, pero comprada a mejor precio.
Ahora, la cartera principal de esta ballena guarda casi 47,900 ETH, 10,000 wstETH, 769 WBTC y más de 20 millones en stablecoins. Otra dirección tiene otros 22,800 ETH, así que no es cualquier jugador.
Lo que podemos sacar de todo esto es que la estrategia estuvo bien pilas: vender antes de la caída y volver a comprar cuando todo bajó. Nada de volverse loco.
¿La lección? La volatilidad no es el malo de la película. Lo que muchos hacen es vender en pánico, pero los peces gordos ven las caídas como buenas oportunidades para comprar. La paciencia y mantener la cabeza fría son lo que realmente rinde en este juego.
También hay que tener lana líquida guardada. Si andas con todo invertido y el mercado se cae, solo ves cómo se derrumba todo sin poder hacer nada. Tener un colchoncito en stablecoins o en efectivo te da chance de aprovechar cuando hay rebajas.
Y por último, pilas con que estas ballenas dejan pistas que puedes seguir. La chulada de las criptos es que todo es transparente y puedes chequeártelas en tiempo real. Aprender a usar estas herramientas puede ayudarte a no andar adivinando y a tomar mejores decisiones.
Así que ya sabes, más vale estar bien clavado y ser inteligente con tus movidas, que reaccionar con el corazón y quedar en fuera de juego.

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