¡Descubre el secreto explosivo de las bifurcaciones en la red blockchain que nadie te cuenta!

¡Descubre el secreto explosivo de las bifurcaciones en la red blockchain que nadie te cuenta!

1. Tipos de bifurcaciones en redes blockchain

En el mundo cripto, las bifurcaciones, o “forks”, se dividen en dos sabores: suaves (soft forks) y duras (hard forks). Todo depende de si la actualización sigue siendo compatible con las reglas viejas o si rompe totalmente con ellas. Estas movidas pueden salir de actualizaciones de los desarrolladores, respuestas a broncas como bugs o hackeos, o cuando la comunidad no se pone de acuerdo sobre para dónde va la red.

Para la banda que usa estas redes, lo chido es que las bifurcaciones suaves son obligatorias porque no hay opción, mientras que las duras son voluntarias: si quieres seguir con las nuevas reglas, tienes que instalar el software actualizado. Si no, te quedas en la cadena vieja.

Bifurcación suave (Soft fork)

Un soft fork es como una actualización que no rompe nada, porque es compatible con lo de antes. Los nodos que no se actualizan siguen haciendo lo suyo bajo las reglas nuevas, aunque no pillan todo lo nuevo que se agregó. Esto hace que la red siga siendo una sola.

Diseñarla no es nada fácil, porque tiene que funcionar con las versiones anteriores bien chidas. Pero para la banda es más práctico porque no tienes que estar todo el tiempo actualizando tu software, y es menos probable que la cadena se divida en dos.

Estas bifurcaciones sólo necesitan que los mineros o validadores estén de acuerdo para echarse a andar. Si la mayoría usa las nuevas reglas, sólo se aceptan bloques válidos, ya sean con reglas viejas o nuevas, porque todo es compatible.

Un ejemplo bien famoso fue SegWit en Bitcoin, que arrancó en 2017 y cambió cómo se guardan las firmas en las transacciones para aprovechar mejor el espacio en los bloques. Además, arregló broncas como la maleabilidad de las transacciones y abrió la puerta al Lightning Network para hacer pagos más rápidos.

Taproot: El soft fork más cool de Bitcoin
En noviembre de 2021, Bitcoin lanzó Taproot con un soft fork que trajo las firmas Schnorr, que permiten juntar varias firmas en una sola transacción, haciendo contratos inteligentes más eficientes y reduciendo tamaño de datos. ¡Una mejora bastante chida para la red!

Bifurcación fuerte (Hard fork)

Un hard fork es cuando se hace una actualización que no es nada compatible con el software viejo. Si la banda actualiza, su nodo ya no acepta bloques bajo las reglas antiguas, y si no hay consenso, la red se puede partir en dos cadenas distintas.

Esto pasa cuando unos adoptan las nuevas reglas y otros se quedan en las viejas, creando dos redes con historias comunes hasta la bifurcación, pero después funcionando por separado, cada una con su comunidad, reglas y en ocasiones con criptomonedas distintas.

Los hard forks permiten hacer cambios más radicales sin preocuparse por que las reglas nuevas tengan que “calzar” con las viejas, pero eso puede traer broncas, porque divide a la banda y puede hacer menos segura la red. Por eso, es muy importante que los mineros y usuarios se pongan de acuerdo antes.

Bitcoin Cash, la bifurcación que armó bronca
El 1 de agosto de 2017, un grupo decidió que Bitcoin necesitaba bloques más grandes para ser más rápido, así nació Bitcoin Cash. Subieron el tamaño de 1 MB a 8 MB y luego a 32 MB. Esto causó división, porque no todos estaban de acuerdo.

En general, la cadena que tenga más apoyo (usuarios, mineros, wallets, exchanges) suele ser la red principal y la otra queda como secundaria.

2. ¿Por qué se dan las bifurcaciones?

Las bifurcaciones pasan por diferentes razones: actualizar la red, crear proyectos nuevos basados en el código de uno viejo, resolver situaciones como un hackeo o bugs, o porque la comunidad no se pone de acuerdo en qué rumbo tomar.

Lo más común es que sean actualizaciones al protocolo. Si son compatibles, hacen soft forks; si no, hard forks.

En proyectos abiertos como Bitcoin, también pueden copiar el código y hacer una nueva red desde cero, lo que se llama un fork de software. Por ejemplo, Litecoin salió del código de Bitcoin en 2011, con cambios en cómo se mina, cuánto tiempo tarda un bloque y el total de monedas.

Un hard fork recordado fue en Ethereum, cuando en 2016, después de un hackeo, la comunidad decidió hacer un hard fork para regresar el dinero robado. Así nacieron Ethereum (ETH) y Ethereum Classic (ETC), la cadena original que mantuvo el historial.

Además, los forks pueden corregir vulnerabilidades importantes en la red.

3. ¿Qué onda con mis monedas después de un fork?

Cada cripto vive en su propia red. Cuando se duplica la cadena después de un fork, tus saldos también se duplican.

Si es un soft fork, no pasa nada raro: tu saldo sigue igual y en la misma red. Pero en un hard fork, después de la bifurcación tienes monedas iguales en dos redes diferentes, con criptos distintas.

Si quieres, puedes usar una wallet que soporte el nuevo token y añadirlo a tu cartera. Hay quienes lo guardan esperando que suba su valor, y otros que prefieren venderlo rápido si no les late el proyecto.

Cuida tus nuevas monedas
Cuando la red se divide, hay que checar cómo va el poder de minado y el soporte de wallets y exchanges. Si una red se queda sin mineros o sin respaldo, sus monedas pueden quedarse sin movimiento y sin poder venderlas.

4. ¿Un fork le pega al precio de Bitcoin?

Tecnicamente no hay razón por la que un fork afecte directamente el precio de Bitcoin o cualquier cripto, pero muchas veces el mercado sí reacciona dependiendo de cómo vea a las dos cadenas: la original y la nueva.

Con Bitcoin Cash la cosa estuvo tranquila: el precio de Bitcoin no bajó, incluso subió y llegó a estar cerca de los 20,000 dólares. Algo curioso fue que el precio remontó después de que un fork llamado SegWit2X se cancelara por falta de acuerdo.

Bitcoin Cash tuvo sus altos y bajos, como pasa con proyectos nuevos, y también fue jalado por la onda alcista de ese año.

Al final, los forks pueden ser bien o mal pedo para una red, todo depende de qué busquen y cómo lo hagan. Lo importante es que estés pilas con las noticias y veas cómo reaccionan las redes y el mercado.

5. Riesgos y beneficios de las bifurcaciones

Lo bueno de los forks

Las bifurcaciones ayudan a que el desarrollo sea más descentralizado. Si la banda no está de acuerdo con algo, pueden tomar caminos distintos para que cada quien siga su rollo.

También sirven para arreglar errores o hacer mejoras sin tener que esperar a que una sola autoridad dé luz verde. Los soft forks son chidos porque permiten actualizar sin partir la red, como pasó con SegWit que optimizó el espacio en los bloques y corrigió problemas en las transacciones.

¿Cuánto dura una bifurcación?
Depende. Un soft fork puede tardar semanas o meses en activarse, mientras que un hard fork puede durar mucho si la red se parte en dos comunidades activas, como Ethereum y Ethereum Classic.

Además, permiten que la red siga creciendo y mejorando sin tener que apagar todo para actualizarla.

Los riesgos de los forks

Un problema que puede pasar es que el poder de minado se divida y ambas redes queden menos seguras, porque si no tienen suficiente poder para protegerse, son más fáciles de atacar, como con el temido ataque del 51%.

En los hard forks, recibir monedas en dos cadenas puede abrir la puerta a ataques de repetición si no ponen bloqueos para que las transacciones no se copien entre redes.

También puede romper la comunidad y dividir la liquidez, lo que no es nada bueno para la estabilidad del sistema.

Otro rollo es la confusión en el mercado, porque los inversionistas no saben cuál red va a sobrevivir o crecer más, y eso puede hacer que los precios se vuelvan bien locos.

Los soft forks son menos riesgosos en ese sentido, porque todo sigue siendo compatible. Pero si no se hacen con cuidado o sin consenso, pueden causar broncas temporales donde la red no se ponga de acuerdo en qué está válido.

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