¡Prepárate! El desarrollo en la minería de Bitcoin está a punto de despegar en picada hacia el cielo
Skot, el que creó los mini ASIC Bitaxe y anda promoviendo la minería de Bitcoin con código abierto, soltó el dato este 21 de mayo: la velocidad a la que va a crecer el desarrollo en la minería de Bitcoin se va a poner bien intensa, ¡al puro chile! Dijo que se va a poner “loco” en entrevista con la Fundación MARA, porque se viene un crecimiento alucinante en software y hardware para este rollo.
La idea de Skot es clara: el código abierto está llegando a la minería igualito como llegó al resto de Bitcoin, nomás que se tardó un poco. Pero ya que llegó, va a permitir que un chorro de desarrolladores, mineros chiquitos y empresas metan mano para mejorar, optimizar y hacer cosas nuevas e ingeniosas.
Esto es justo lo que busca la 256 Foundation, una fundación sin fines de lucro donde Skot es uno de los que más mueven el barco. Ellos quieren llevar el firmware (que es el programa que hace que el hardware del minero se comunique con el pool y la red Bitcoin) a todo tipo de mineros: desde los mini ASIC que puedes tener en tu casa, hasta las máquinas gigantes industriales.
Para Skot, la innovación se construye sobre el código abierto, porque ahí no necesitas permisos ni que alguien te diga qué hacer. Su idea es que sea como armar con bloques de Lego: puedes tomar esas piezas de código abierto para hacer desde un calentador de agua hasta lo que se te ocurra. Eso es descentralización chida.
En resumen, lo que quieren es que cualquier programador pueda agarrar el código, modificarlo y construir lo que quiera, sin pedir permiso a nadie. Skot lo dijo clarito: “Bitcoin en sí es código abierto… en Bitcoin Core, wallets y nodos nadie se espanta. Entonces, ¿por qué la minería no?”.
Skot también prende focos de alerta porque el firmware que usan los fabricantes de ASIC, ese que es cerrado y propietario, es un riesgo que muchos mineros no se avientan a ver. Este firmware decide a dónde va el poder del minero, controla la energía que usa el chip y puede decir qué hace o no la máquina. Quién tenga ese firmware puede, en teoría, moverle a tu máquina sin que tú te enteres.
Él dice que si fuera una minera grandotota y quisiera controlar todas las máquinas, lo haría usando ese firmware. “Si no controlas ese firmware, tienes un riesgo enorme en tu operación, sin importar qué tan grande seas,” suelta Skot.
Además, esto se ve inconsistente porque todo en Bitcoin, desde los nodos hasta las wallets, es abierto por tradición, pero en la minería es todo lo contrario, y hasta ahora no hay razón técnica que explique eso.
Por eso la respuesta de la 256 Foundation se llama Mujina: un firmware de código abierto que funciona con las placas de control de los Antminers. Este firmware quita las comisiones ocultas (esas llamadas dev fees), te deja controlar bien chido los ventiladores, el voltaje, hacer overclocking y hasta soporta Stratum V2, que regresa el poder al minero individual para construir sus propios bloques.
Este tema del firmware está de nuevo candente porque ya hay alternativas abiertas, aunque todavía no se ve que se usen a lo grande en la industria. Pero pues ahí van las cosas, y la neta, esto apenas empieza.

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