Bitcoiners desafían a la amenaza cuántica sin ni siquiera mover un satoshi de Satoshi ¡Increíble!
Tocar las monedas de Satoshi es como meterse con lo sagrado en Bitcoin, y eso la neta no se vale.
En la Bitcoin Conference de Las Vegas se armó la plática sobre la amenaza que trae la computación cuántica para Bitcoin. Alex Thorn, que es el mero mero en investigación de Galaxy, contó en un hilo todo lo que se habló: sí, el riesgo existe y hay que estar listos, pero sin berrinches ni hacer cambios locos que dañen la red.
Lo que prendió la mecha fue un panel llamado “¿Qué tan real es la amenaza cuántica?”, que hasta en las pláticas de pasillo seguía dando de qué hablar. Se tomó en cuenta todo lo nuevo que han hecho expertos de Stanford, Ethereum y Google, que están diciendo que el día que las computadoras cuánticas ataquen está cada vez más cerca.
La bronca más grande es qué pasa con esas monedas que se cree que son de Satoshi Nakamoto, más de un millón de bitcoins guardados en direcciones bien viejitas. Meterle mano a esos BTC sería una pisoteada bien fea al rollo de los derechos de propiedad en Bitcoin, y eso le quitaría todo el valor al dinero digital.
Alex dice que el riesgo ahorita está bajo porque esas monedas están dispersas en como 22 mil direcciones, así que para un ataque cuántico habría que ir por muchas direcciones, no solo una. Además, el mercado ya ha manejado cantidades iguales sin que se caiga todo.
Pero aquí viene el dilema: hay bitcoiners como Matt Corallo que creen que no se puede ser tan relajado y que hay que ponerse las pilas con un plan para proteger esas monedas antes de que las quieran robar de a muertito.
Matt no está de acuerdo con dejar las cosas como están; sabe que cualquier solución va a ser imperfecta, pero mejor hacer algo que quedarse esperando a que pierdan todo. También duda que el mercado aguante fácil un millón de BTC más de golpe sin desbarajustes.
La idea es meter un “soft fork” (una actualización suave) que cambie las reglas para que las firmas viejas de Bitcoin ya no funcionen a partir de una fecha. Esto fue propuesto por unos cracks como Jameson Lopp y otros.
La comunidad en redes como X está de acuerdo en estar listos pero sin tirarse al drama ni al terror. Más bien, prepararse con calma, seguir investigando y solo activar estas nuevas tecnologías si realmente hacen falta, para no meter la pata.
La neta es que todo este rollo está ayudando a que Bitcoin se ponga más fuerte y se adapte a lo que venga. Lo que pasó en Vegas dejó claro que la onda es innovar con cabeza fría, sin sacrificar la esencia de Bitcoin. La discusión sigue, pero todos quieren que Bitcoin siga rifando y sea seguro para rato.

Respuestas