¡Así transforma Bitcoin a las comunidades de Perú y nadie lo vio venir!

¡Así transforma Bitcoin a las comunidades de Perú y nadie lo vio venir!

En varios pueblos de Perú, como Quebrada Verde, Huayopata, Huanchaco y Tarapoto, se está viendo un cambio bien chido en la economía gracias al uso de bitcoin (BTC). Ya no es solo cosa de personas que quieren jugar a la especulación; ahora el bitcoin se mueve en la vida diaria de la banda y es parte importante para la economía local.

Franco Granja, quien está al frente de MOTIV Perú, comentó en un podcast que en estos lugares el bitcoin está bien agarrado y que la idea es que siga creciendo y circulando dentro de la misma comunidad, para que el dinero no se vaya a otro lado. Así, los vecinos pueden usarlo para gastar, ahorrar y aprender, mientras el capital en BTC se queda en casa.

¿Por qué pasa esto? Porque en muchas de estas zonas, donde la banca tradicional casi ni llega, hay muchísima gente trabajando en la economía informal, como un 80%, y millones que no tienen cuenta bancaria. Entonces, bitcoin se ha vuelto una opción chida para que esos sectores puedan acceder a servicios financieros sin depender de bancos.

MOTIV Perú no solo promueve el uso de bitcoin, sino que también da clases para que la gente entienda cómo funciona. Reciben donaciones en satoshis, que es como decir centavos de bitcoin, y todo ese dinero se usa para programas educativos. Este dinero digital se mueve entre las personas, quien recibe paga a su maestro y así se arma una cadena donde se gasta o se guarda en bitcoin, pero siempre dentro de la comunidad.

Gracias a este sistema, más de 150 negocios desde la playa de Huanchaco hasta la selva de Tarapoto y la sierra de Cusco ya aceptan bitcoin en su día a día. Además, los turistas que traen esta moneda digital están ayudando a que más comerciantes se animen a usar pagos digitales y así fortalecen toda la economía local.

Claro, hay un problema: el precio del bitcoin sube y baja mucho, y eso puede dar miedo. Pero Granja dice que en MOTIV enseñan que no se trata de volverse millonario en un día, sino de ir poco a poco, como un cambio de chip para pagar con nuevas formas digitales. La mayoría de los comerciantes ahorra una parte en bitcoin y el resto lo cambia para seguir moviendo su negocio.

Para evitar que la volatilidad los agarre desprevenidos, usan herramientas como la wallet Blink, que ayuda a manejar stablecoins —que son monedas digitales con valor más estable— para pagar a proveedores que todavía no usan bitcoin.

Este modelo de usar bitcoin como una opción financiera no es exclusivo de Perú. En Berlín, El Salvador también está pasando algo similar, con cientos de negocios usando bitcoin en su jale diario, no solo para mostrar la moneda en el letrero, sino como parte real de sus servicios y vida cotidiana.

Al final, esto demuestra que bitcoin ya no es algo raro o de nerds, sino una herramienta que le está echando la mano a los emprendedores y habitantes que no tienen otras opciones financieras. Aquí, la educación y la unión entre la gente están haciendo que la moneda digital sea un verdadero apoyo para sacar adelante negocios y comunidades enteras.

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