¡Modo PERRO al rescate! La próxima pelea épica de Bitcoin que no te puedes perder
Los fans de BIP-110 ven a Bitcoin como un servicio público, donde el espacio limitado en los bloques debería usarse sobre todo para transacciones de dinero. Para ellos, las inscripciones y otras apps que usan mucha data consumen un recurso valioso que hay que cuidar para que funcione bien en pagos, aunque para eso haya que meter nuevas reglas en el protocolo.
Pero DOG Mode piensa al revés.
Leonidas dice que Bitcoin debe ser un mercado neutral para el espacio en los bloques, donde cualquier transacción válida es igual de legítima, siempre y cuando el que pague la comisión sea quien la mande. Desde ese punto de vista, no hay diferencia entre enviar bitcoins o una inscripción Ordinals.
En vez de pedir permiso cambiando el protocolo, DOG Mode busca quitar las restricciones que, según sus seguidores, Bitcoin nunca pidió.
Además, esta propuesta abre otra discusión más fina sobre cómo funciona la red de Bitcoin.
Si muchos nodos empiezan a usar software con distintas reglas, la mempool —que es donde esperan las transacciones para ser confirmadas— podría empezar a fragmentarse más. La comunidad seguiría con el consenso, pero diferentes grupos podrían compartir transacciones diferentes, lo que afectaría el cálculo de las comisiones y la rapidez con la que unos pagos llegan a los mineros.
Esta fragmentación ya pasa, pero DOG Mode podría ampliar esas diferencias, al promover que se acepten transacciones que muchos nodos por defecto ahora ni siquiera quieren pasar.

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