¡La batalla épica por clientes en Bitcoin sigue caliente pese a los números on chain!
Murch, uno de los desarrolladores de Bitcoin Core y encargado de las propuestas oficiales para mejorar la red (los famosos BIP), compartió datos en la cadena de bloques que muestran que las salidas OP_RETURN que pasan de 83 bytes ocupan apenas el 0.0032% del espacio total de los bloques de Bitcoin.
En su publicación, con un toque de sarcasmo, dijo que ese porcentaje es “impactante”… pero más bien para quienes andaban preocupados pensando que con la versión 30 de Bitcoin Core se abriría la puerta al contenido ilegal o al spam en la red por permitir salidas más grandes.
Murch usó dos gráficos de Dune Analytics hechos por él mismo, que cubren desde febrero de 2023 hasta mayo de 2026. El primero muestra cuántas salidas OP_RETURN hay por semana según su tamaño, y la semana que analizó puso que las que rebasan los 83 bytes son apenas el 0.000075% del total.
El segundo gráfico mide cuánto espacio ocupan esas salidas grandes: arroja que representan solo el 0.14% del espacio que ocupan todas las OP_RETURN, lo que equivale al 0.0032% del espacio total de los bloques de Bitcoin.
Así que, según los números de Murch, el uso de salidas OP_RETURN más grandes de 83 bytes es casi nulo en la red.
Pero ojo, un reporte de un corredor de nodos de Bitcoin de abril dijo que en los últimos tres meses, las inscripciones hechas con protocolos como Ordinals y Runes, junto con las transacciones OP_RETURN, sumaron el 44% de las operaciones. De ese paquete, casi el 63% fueron salidas OP_RETURN.
Eso coincide con lo que CriptoNoticias había reportado desde octubre de 2025 y apunta a que si tomamos todas las OP_RETURN, no solo las que pasan de 83 bytes, el impacto es mucho mayor.
Para quienes aún no cachan qué es OP_RETURN: es un código que permite meter datos a la transacción, ya sea texto, registros o lo que sea. Antes, hasta Bitcoin Core 29, el límite era de 83 bytes. Pero en octubre de 2025, después de un buen debate, la versión 30 amplió ese límite hasta 100,000 bytes por defecto.
Este cambio dividió aguas, porque varios en la comunidad bitcoiner creen que ahora Bitcoin se puede usar para guardar archivos en lugar de solo mover dinero, lo que llaman “spam” porque ocupa espacio sin transferir moneda real.
Por ejemplo, Adam Back, cofundador de Blockstream, también se rió de la preocupación. En Twitter, dijo de forma sarcástica que quien protesta tanto merece irse y hacer su propia bifurcación (“fork”), en referencia a los que quieren rechazar esa ampliación de OP_RETURN usando la propuesta BIP-110. Para él, esa reacción es exagerada porque los datos no muestran un problema real.
Un minero preguntó: “Si apenas se usan las salidas grandes, ¿por qué entonces se hizo el cambio en Core 30?” Otro usuario contestó que no es cuestión de cuántas salidas hay, sino qué tipo de contenido pueden meter sin límite mañana, y ahí está la bronca.
Steve Tippeconnic, que sabe del rollo cuántico, agregó que la ampliación no resolvió el problema que buscaban arreglar, porque hay otros lugares en la transacción donde se pueden meter datos (como el witness). Pero lo que sí hizo la actualización fue abrir una nueva puerta para meter datos más visibles, tal como avisaron en la propuesta BIP-110.
Hablando de BIP-110, es una propuesta hecha por un desarrollador llamado Dathon Ohm, que pretende limitar los usos no financieros del espacio en Bitcoin para que sirva solo para pagos y liquidaciones. CriptoNoticias contó que esta propuesta ya viene activada por defecto en Bitcoin Knots, un cliente que filtra las operaciones que Core v.30 permite.
Para que BIP-110 funcione, tiene que haber un buen grupo de operadores de nodos que usen ese cliente voluntariamente; si no, ninguna regla cambia y la red sigue aceptando los datos arbitrarios como siempre.
Así que, con los datos de Murch sobre la mesa, vuelve la polémica: ¿La ampliación del límite de OP_RETURN es un peligro real o nomás una alarma para nada? El debate sigue candente.

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