El CEO de TeraWulf revela por qué no todos los megavatios valen lo mismo en la carrera de la IA ¡Descubre el secreto energético!
La neta, armar centros de datos para inteligencia artificial no es tarea fácil y toma años; un gran rollo es conseguir la gente chida para hacerlo bien.
Según Prager, la planta que van a construir en Kentucky debería estar lista para empezar a funcionar en 2028, y para la chamba contrató a Fluor, que sabe de esto. Lo que más les está costando es encontrar trabajadores especializados y contratistas, porque estos centros hipermegaavanzados de IA necesitan gente con muchas habilidades, más que solo conseguir el equipo. Y claro, lo que no puede faltar es estar cerca de una fuente de energía confiable, eso es lo más importante para los clientes que necesitan estos datos.
Si nos ponemos a leer entre líneas, TeraWulf ya no le apuesta a la minería de Bitcoin a largo plazo. Prager cuenta que al principio entraron a la minería porque tenían energía de sobra y les ayudaba a usarla de forma flexible, pero el ingreso de Bitcoin es muy inestable y prefieren algo más seguro y constante. Él dice bien claro: “Nosotros ya no estamos en lo de Bitcoin”, y que la infraestructura para IA es lo que va con el negocio de TeraWulf.
Por otro lado, Prager advierte que el boom de la IA está limitado por la calidad de la energía, no por la tierra para construir. En Estados Unidos hay poca electricidad y no toda la energía es igual. Los buenos centros de IA necesitan energía confiable, redes eléctricas que no fallen, reglas a su favor y vecindarios que estén al tiro con el proyecto. Además, TeraWulf le apuesta a reciclar terrenos industriales viejitos y, si hace falta, arman nuevas plantas de energía para apoyar tanto a las instalaciones de IA como a la red eléctrica general.
Así que la cosa no es solo construir edificios, sino tener toda la energía necesaria y gente preparada para que funcione al cien.

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