¡Alerta! Duffy de CME revela el riesgo fiscal secreto que podría explotar tus futuros perpetuos en EE.UU.
El permiso en EU para los contratos de futuros perpetuos trae broncas que casi nadie está viendo, dice Terry Duffy, el mandamás del CME Group. Resulta que estos contratos podrían salir como “swaps” y no como futuros, y eso significa lío con los impuestos y la ley.
Terry contó en entrevista para CoinDesk que hay una ambigüedad bien gacha en cómo se vieron estos contratos desde el punto de vista fiscal. En pocas palabras, nadie sabe bien cómo hay que declarar esto ante el IRS.
Todo este rollo viene porque el CME sigue peleando con la CFTC (la comisión que regula estos mercados) en los tribunales, porque no están de acuerdo en que estos contratos sean considerados como futuros. Duffy dice que deberían ser swaps, porque cada cierto tiempo los que tienen posiciones “largas” y “cortas” se pasan pagos entre ellos para mantener el precio pegado al del activo original.
La diferencia es que estos futuros perpetuos no caducan nunca, y esa troca de pagos cada rato es justo lo que define un swap, según la ley gringa.
El problema más grande, dice Duffy, es que si estos contratos se clasifican como futuros, muchos traders grandes se canjean de una ventaja fiscal que mezcla ganancias a largo y corto plazo, lo que está de poca. Pero si los ven como swaps, se van a jalar impuestos normales, que pueden salir más caros.
El IRS aún no ha dicho nada claro sobre qué hacer con estos contratos nuevos, así que la incertidumbre está a todo lo que da. Si al final los tribunales o la CFTC les dan la razón a los que los ven como swaps, muchos traders que ya declararon como futuros podrían topar con bronca.
“Imagínate que ya declaraste tus impuestos pensando en una cosa, y luego te dicen: ‘Noooo, así no es, debes pagar más’ — eso va a ser un desmadre,” explica Duffy.
Los expertos legales dicen que no es tan sencillo. Las leyes dicen que estos contratos parecen swaps en estructura, pero en la práctica se comportan como futuros. Es un relajo entre forma y fondo.
Además, la definición de swaps en la ley es tan amplia que puede abarcar casi cualquier cosa, lo que agarra a muchos confundidos. Al final, la decisión está en manos de los jueces, especialmente porque la Suprema Corte de 2024 dejó claro que los tribunales deben interpretar las leyes por sí mismos y no solo hacerle caso a las agencias.
Entonces, se vienen muchas vueltas en la justicia para aclarar este cotorreo. Antes de decidir si son swaps o futuros, los jueces probablemente van a revisar si la CFTC hizo bien su tarea, si tomó en cuenta la opinión de la gente y explicó bien su decisión.
Aunque se aclare la definición, el IRS podría seguir sin cambiar su postura y habrá que esperar para ver cómo finalmente quieren que se reporten estos contratos en los impuestos.
Duffy termina diciéndonos qué rollo con las empresas grandotas que usan estos futuros peripetuos para protegerse y hacer sus operaciones: “¿Te imaginas estar dirigiendo una empresa enorme y que te agarre la prensa porque no pagaste bien los impuestos? Pues se va a armar el cotorreo.”
La neta, esto apenas empieza, y solo hasta que se pongan las pilas reguladores, tribunales y Hacienda sabremos cómo va a quedar el asunto.

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