¡La mayor revolución de Ethereum en años entra en su fase final y promete sacudirlo todo!
La próxima actualización de Ethereum pinta para ser una de las más cañonas desde que en 2022 cambió a proof-of-stake, como cuando hicieron el famoso Merge. Jayanthi la llamó Glamsterdam y dijo que es “probablemente el fork más grande desde el Merge” y que va a romper muchas ideas que teníamos sobre Ethereum, además de preparar el terreno para que pueda crecer un buen en el futuro.
Entre las cosas más chidas que trae están el Proposer-Builder Separation (ePBS) y las Listas de Acceso a nivel de bloque. El ePBS es como separar a los que construyen los bloques de los que los proponen, algo que ahora pasa fuera de la cadena y genera broncas de confianza y centralización. Al ponerlo directo en el protocolo, quieren evitar que se anden haciendo trampas con el MEV, que es como sacar ventaja excesiva en las transacciones.
Lo de las Listas de Acceso es otro cambio fregón: ahora los bloques podrán decir de antemano qué cuentas y datos van a usar. Así los clientes de Ethereum podrán cargar todo más rápido y hacer que la ejecución de bloques sea más ágil, estable y fácil de mejorar.
Y eso no es todo, Glamsterdam también trae ajustes grandes en los costos del gas, cambiando cómo se cobran las operaciones. En resumen, lo que use mucha computación va a salir más barato, pero manejar el estado —eso que guarda todo el rollo— va a costar más.
En pocas palabras, Ethereum se está poniendo las pilas para ser más rápido, justo y listo para lo que venga.

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