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¡Alerta roja en Bitcoin! Greg Maxwell acusa al pánico cuántico de ser un fraude gigante en marcha

Greg Maxwell, uno de los cerebritos detrás de Bitcoin Core y cofundador de Blockstream, se lanzó ayer con todo en el foro Hacker News para darle un buen sacudón al miedo que anda rodando sobre la amenaza cuántica en Bitcoin. Mientras muchos andan apanicados y gritan “¡apúrense!”, él dice que las cosas no son tan dramáticas como las pintan.

Maxwell explicó tres puntos clave: primero, meter firmas postcuánticas en Bitcoin no es ciencia espacial, se puede hacer; segundo, ya hay gente trabajando en eso, adaptándolo bien al protocolo; y tercero, que mucho del pánico viene de unos farsantes que están armando fraudes para sacar lana prometiendo computadoras cuánticas que “robarán tus bitcoins”.

Sí, neta, Maxwell dice que hay un mega fraude al puro estilo “te doy miedo para que me des billete”, donde los pillos han juntado casi mil millones de dólares de gente desesperada. “Cada persona que convencen de soltar varo, probablemente hagan que otros 99 se asusten más”, soltó sin pelos en la lengua.

¿Quieres la verdad? Poner nuevas firmas cuánticas en Bitcoin es pan comido. Ya soportamos cosas como ECDSA y firmas Schnorr (esas que llegaron con Taproot en 2021). El rollo está en encontrar el esquema correcto, uno que funcione al cien con Bitcoin.

Los estándares postcuánticos del NIST, esos famosos de EU que usan para internet o empresas, están diseñados para ser bien duraderos y resistentes al abuso, pero con firmas grandes y rápidas. El problema es que Bitcoin no quiere eso: aquí cada byte cuenta, porque ocupa espacio en el bloque, y si algo crece mucho, las comisiones suben, la red se pone lenta y los nodos tienen que guardar más datos.

Metiendo esos estándares sin adaptarlos, la red se haría pedazos. Ya en Solana vieron lo que pasa: una caída del 90% en velocidad, ¡de locos!

Para probar que sí hay movida en serio, Maxwell mencionó un proyecto llamado SHRIMPS, un esquema postcuántico hecho por la banda de Blockstream. Este es tres veces más chiquito que los de NIST y ya va bastante avanzado. Claro, todavía es más grande que las firmas que usamos hoy, pero avanza.

Por otro lado, algunos como Samson Mow creen que la amenaza cuántica está a 10-20 años, y adelantar la migración podría ser peor, abriendo nuevas fallas como puertas traseras. Adam Back, otro capo de Blockstream, está en esa misma onda, diciendo que su equipo tiene 20 personas chameando a tiempo completo en esto.

Pero no todos opinan igual. Vitalik Buterin piensa que la cosa puede llegar en 2028, y Google junto con Grayscale están urgidos por el cambio, diciendo que el mayor problema no es técnico sino de política y gobernanza.

Al final, la neta es que hay dos niveles en este rollo: uno técnico, donde sí hay progreso pero sin prisas locas; y otro político, donde el ruido y la gente con intereses raros complican todo.

Así que, calma comunidad, el futuro cuántico de Bitcoin no es un apocalipsis inminente, pero no está de más tener los ojos abiertos y darle seguimiento al trabajo serio que ya está en marcha.

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