¡Ethereum está acelerando todo: transacciones listas en solo 13 segundos!
¿Te imaginas que una transacción en Ethereum que ahora tarda como 16 minutos en ser definitiva, se pueda cerrar en solo 13 segundos? Pues eso es justo lo que quiere hacer Ben Edgington, un investigador de la Fundación Ethereum, y trae un plan bien chido para lograrlo.
En el rollo de Ethereum, la “finalidad” es cuando una transacción ya está súper segura, firme y no se puede echar atrás ni cambiar. Pero para llegar a ese punto se tienen que votar dos veces en la red, y ese proceso antes tardaba entre 12 y 16 minutos. Eso significa que, mientras tanto, los bloques más nuevos pueden ser movidos o reorganizados, algo que no conviene porque puede cambiar el orden o la validez de las transacciones.
El problema es que, todo el tiempo, hay de 63 a 95 bloques que están en esa limbo medio vulnerable. Por eso, los exchanges y otras redes que se conectan a Ethereum ponen sus propias reglas y tiempos para no perder lana si pasa algo raro. Por ejemplo, un exchange centralizado espera varias confirmaciones antes de darte el dinero, y las redes de segunda capa (L2) hacen lo propio para no tirarse al barranco si Ethereum sufre algún cambio.
Ahora, ¿qué propone Edgington para acelerar todo? La clave está en separar los votos que hacen los validadores. Actualmente, estos votos cumplen dos papeles al mismo tiempo: uno dice cuál es el bloque que sigue y el otro ayuda a lograr la finalidad. Pero estos dos votos viajan siempre juntos en una sola estructura, lo que hace que la rapidez de la red dependa del ritmo de creación de bloques.
Lo que quiere hacer es que estos votos vayan por separado, cada uno en su propio canal, para poder mejorar el de la finalidad sin afectar al otro. Esto ya reduciría unos buenos minutos, pero además abriría la puerta para meter varias mejoras que, juntitas, lograrían que la confirmación sea hasta ¡cien veces más rápida!
Eso sí, hay una bronca difícil de pelar: si aceleran mucho sin cuidar que haya diversidad en los validadores, podrían quedarse solo los que tienen mejores equipos y conexión, dejando fuera a la banda que no tiene tanta lana o buena señal de internet. Y eso sí que no, porque la idea es que Ethereum siga bien descentralizado, sin que unos cuantos tengan todo el poder.
El plan de Edgington no viene para la próxima actualización de Ethereum, que se llama Glamsterdam y llegará en 2026, la cual mejorará la capacidad de procesamiento de la red. Este rollo es para después, en una actualización que podría ser en 2027, y que aún tiene varias dudas técnicas que resolver, como cómo protegerlo de computadoras cuánticas y cómo rediseñar detalles de la votación.
Así que, ponte trucha, porque lo que viene podría cambiar la manera en que usamos Ethereum y toda la onda cripto más rápida que cuando usas WiFi en casa.

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