Bitcoin invade las máquinas de autoservicio y paga en un abrir y cerrar de Lightning
La carrera por hacer más rápido el servicio en las ventanillas de comida acaba de agarrar otro turbo. Desde este mayo, la red Lightning de bitcoin (BTC) se metió de lleno en el rollo de los restaurantes en Estados Unidos. La idea es que puedas pagar y que tu pago se confirme antes de que te entreguen tu orden, así nomás de rápido.
Esto no es solo otra moda de pagar sin contacto, sino que trae algo nuevo y chido gracias a Square, la empresa que está armando todo este despapaye. Ellos juntan el pedido y el pago en un solo paso, rompiendo con las clásicas tarjetas que siempre sacan comisión y dejan a los más chavitos, los pequeños negocios, con menos lana.
Muchos restaurantes están hasta el cuello con esas comisiones que a veces se chupan buena parte de lo que ganan. Pero con bitcoin, esa comisión de hasta un 3% puede bajar a una cantidad mínima que no duele tanto.
Imagina un lugar que vende un millón al año: antes se le iba un buen de lana en esas tarifas, y ahora puede quedarse con casi todo ese dinero para crecer o mejorar su negocio, sin tener que darle tanto al banco.
Todo esto funciona porque Lightning es una red que corta gastos y va rápido. Las comisiones casi ni existen comparadas con los métodos normales, y el dinero entra de volada, lo que ayuda para que al restaurante no le falte cash para pagar cosas chidas o a sus empleados.
Para quien atiende en la cocina, esto es un aliviane porque ya no tienen que esperar uno o dos días para tener el dinero. En lugar de que el banco se quede con la lana atrapada, aquí el pago cae al instante, casi como magia.
Además, bye a los problemas de los contracargos, esos rollos donde las tarjetas hacen que tarde en llegar la lana o te la regresen. Aquí todo es más clear y directo.
Esta manera de cobrar mejora un chorro la operación del local porque el proceso se hace tan rápido que se evitan filas largas y el cliente sale feliz y rápido. Solo escaneas un código QR y listo, sin broncas ni esperas.
Este pedo está agarrando fuerza en lugares con mucha gente latina en Estados Unidos, como California, Texas y Florida, donde las taquerías y cafeterías ya pueden usar bitcoin para no batallar con las comisiones altísimas del sistema tradicional.
Si esto llegara a Latinoamérica, no solo serviría para pagar rápido en la calle, sino que también podría facilitar cómo mandamos y recibimos remesas desde otros países, algo que nos cae de perlas a muchos.
Obvio, todavía hay broncas con las reglas y permisos, como en Nueva York con la famosa BitLicense, que no deja que esto funcione igual en todo el país. Así que por más rápido que vaya la tecnología, siempre hay que lidiar con la burocracia lenta.
Para evitar que el precio del bitcoin dé sorpresas, el sistema cambia automáticamente a dólares, cuidando que el dueño del negocio no pierda un peso y pueda usar esto solo como medio para mover la feria sin riesgos.
Así, bitcoin se pone pilas para ser esa forma global y rápida para pagar todos los días, ganándose un lugar sin hacer ruido, casi sin que te des cuenta que estás usándolo.
Según Jack Dorsey, el mero mero detrás de Square, la clave es que funcione tan natural y chido que la gente lo elija sin pensarlo, porque en el mundo real cada segundo y cada peso cuentan, y aquí le están dando duro para lograrlo.

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