¡Alerta! Las stablecoins en la mira de un ataque cuántico que podría cambiarlo todo según Project Eleven

¡Alerta! Las stablecoins en la mira de un ataque cuántico que podría cambiarlo todo según Project Eleven

Aunque el famoso Q-Day todavía está lejísimos, en Project Eleven ya andan bien pilas y dicen que esperar es jugarle al arriesgado.

Resulta que las stablecoins, esas moneditas digitales establecitas que todos usan, son las más fregadas cuando llegue la compu cuántica chida que pueda romper toda la criptografía cool que tenemos. Un ataque a la clave del administrador de estas monedas podría volverse un desastre total: sería como imprimir billetes falsos sin que nadie pueda detenerlo.

Project Eleven explica que en Bitcoin, si alguien hace trampa con la quantum, nomás afecta direcciones específicas y sus moneditas, pero en las stablecoins la cosa es más heavy. Con la llave maestra del contrato inteligente se puede crear monedas falsas, cambiar balances o hasta cambiar las reglas del juego en todo el sistema, y eso sí que sería una bronca de campeonato.

Nos dan tres formas en que pueden atacar:

1. Pillar la autoridad que emite la moneda y sacar tokens a lo loco. 2. Cambiar el contrato para mover reservas o ajustar el saldo de quienes usan la moneda. 3. Controlar cómo se actualiza el contrato para cambiar todo el protocolo.

Y esto no solo afecta a la stablecoin atacada, sino también a todos los que estén metidos en finanzas descentralizadas (DeFi): préstamos, pools de liquidez, puentes entre cadenas y hasta bancos y empresas que usan estas cosas digitales.

Además, el rollo regulatorio mete más leña al fuego. La ley GENIUS en EU que regula estas stablecoins federales ha metido a estas monedas en la banca tradicional, lo que hace que, si se cae el sistema cuánticamente, la caida sea más gorda y afecte a más gente.

Dale un ojo a dos pesos pesados: USDT y USDC controlan más del 80% del mercado y mueven más de un billón de dólares al mes. Eso los vuelve blancos perfectos pa’ cualquier villano quantum.

El famoso Q-Day podría ser en 2033, o quizá antes en 2030 si las cosas se ponen intensas, aunque algunos expertos dicen que todavía falta más de diez años para que la quantum esté lista para romper la criptografía.

Pero Project Eleven no se anda con juegos: no importa tanto cuándo va a llegar el problema, sino que hay que empezar a moverle ya para actualizar los contratos inteligentes con nueva criptografía que aguante a las computadoras cuánticas.

El detalle es que las mejores stablecoins funcionan con llaves que controlan todo, y aunque usen sistemas de seguridad complicados, dependen de claves que podrían ser descifradas con la quantum, y así el atacante no tendría que romper el código, solo usar las funciones que ya existen y están en manos equivocadas.

En resumen: si para las stablecoins la idea es durar banda y ser base de la economía digital, actualizar sus reglas con criptografía resistente a ataques cuánticos ya no es un lujo, es obligación. Por eso Project Eleven les dice a los desarrolladores y emisores, pónganse las pilas desde ya o prepárense para un desmadre que nadie quiere ver.

Artículos relacionados

Respuestas