¡Minar Bitcoin con computadoras cuánticas necesitaría la energía de toda una estrella! ¿Estás listo para este nivel galáctico?
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En la minería, la supuesta ventaja cuántica se cae cuando miras el equipo de verdad.
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El verdadero peligro cuántico para Bitcoin está en las firmas criptográficas.
Minar bitcoins con computadoras cuánticas suena chido, pero es casi imposible y seguirá así por un buen rato, según un estudio bien cabrón de Pierre-Luc Dallaire-Demers de BTQ Technologies. Este cuate se puso a sacar cuentas reales del gasto energético, la corrección de errores y todo el hardware que se necesitaría.
Para llegar a esta conclusión, hicieron un estimador de código abierto que simula cuánto cuesta minar con cuánticas en diferentes escenarios de dificultad de la red. Y lo que encontraron es que lo que se ve bonito en teoría no se aguanta cuando le pones números reales.
En el mejor de los casos, con un nivel de dificultad bajísimo, nomás para que se den una idea, necesitarías una chulada de computadoras cuánticas súper avanzadas, con alrededor de 100 millones de cúbits físicos y 10,000 megavatios de luz. Eso es como tener toda la energía que consume un país bien grande para minar un solo bitcoin. Y esto es con un problema bien simplificado, ni siquiera con la dificultad real.
Ahora, con la dificultad que tiene Bitcoin en enero de 2025 (la que usaron para su estudio), la cosa se pone de locos: necesitarías alrededor de 10²³ cúbits y 10²⁵ watts. Para que cachés esa bestialidad, es casi la energía que usaría una civilización que aprovecha toda la energía de su estrella, según la escala de Kardashev. O sea, imposible con cualquier tecnología que podamos imaginar.

Dos algoritmos, dos broncas distintas
Cuando la banda habla de la amenaza cuántica para Bitcoin, a veces se arma un relajo porque mezclan dos cosas que son bien diferentes. Primero, está el peligro para las firmas de las transacciones con el sistema ECDSA, que podría romperse con el algoritmo de Shor para sacar las claves privadas. Ojo, ahí sí está el peligro real.
El segundo rollo es el ataque a la minería, donde usarían el algoritmo de Grover para buscar más rápido el valor que abre la puerta a un bloque válido. Pero la neta, parece que SHA-256, el algoritmo que cuida la minería, está bastante protegido contra Grover.
El estudio de BTQ se centró solo en este segundo punto. Aunque Grover dice que puede acelerar la búsqueda, el paper demuestra que esa ventaja se va al hoyo cuando metes el mundo real: errores en las computadoras cuánticas, la corrección de fallos y las limitaciones del hardware que tenemos o podremos tener en corto plazo.
En la práctica, la promesa de Grover de ir más rápido no se cumple cuando tienes que armar la máquina que la ejecute.
Otra opinión que va en lo mismo
El paper de BTQ tiene respaldo de otro experto. Steve Tippeconnic, quien sabe bastante de computación cuántica, también revisó el impacto del algoritmo de Grover en la minería de Bitcoin y llegó a la misma idea.
Según Steve, aunque Grover acelere teóricamente la búsqueda de nonces (los numeritos que prueban los mineros para armar bloques válidos), esa ventaja se pierde por el ruido, la inestabilidad y la velocidad limitada de las compuertas cuánticas.
“Las primeras máquinas serán bien frágiles, carísimas y con muchas limitantes. No creo que con esas máquinas haya problemas de concentración de poder en la minería”, dijo.
Steve también vio qué pasa con SHA-256 y concluyó que la exposición es bajita: “Grover apenas reduce la seguridad de 256 bits a 128 bits y, para eso, necesitas miles de cúbits y un montón de operaciones imposible de ver a corto plazo”.
Además, cualquier ventaja inicial se equilibra rápido porque la red ajusta la dificultad cada dos semanas, subiendo la vara para todos los mineros si alguno empieza a sacar ventaja con power extra.
Así que tanto el paper de BTQ como Steve Tippeconnic van por el mismo camino: la minería de Bitcoin no es el lugar donde la cuántica meterá problema. El riesgo real sigue siendo en las firmas digitales, y ese debate aún está abierto en la onda criptográfica.

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