James Check alerta: ¡la venta de BTC de Satoshi sacude el mercado pero no lo hunde!

James Check alerta: ¡la venta de BTC de Satoshi sacude el mercado pero no lo hunde!

Pues resulta que hay cerca de 6.93 millones de BTC que podrían ser víctimas de un ataque cuántico, pero la neta, solo unos 1.7 millones están verdaderamente en peligro, según un investigador llamado James Check.

Este cuate lanzó un reporte el 23 de abril donde explica que si se vendieran todos esos bitcoins vulnerables de golpe, sí habría un bajón en el mercado, pero no sería el fin del mundo para Bitcoin.

Los 1.7 millones de BTC que están en direcciones P2PK –esas viejas direcciones que usó hasta el mismísimo Satoshi– son las que realmente podrían peligrar porque su clave pública anda expuesta y eso las hace un blanco fácil para los ataques cuánticos. Pero tranquilo, que esas monedas representan solo lo que normalmente se vende en dos o tres meses en un mercado que está subiendo, y la banda ya sabe cómo manejar eso.

La cifra de casi 7 millones de BTC que se dice en muchos debates es como el máximo teórico, pero en la práctica no todos esos bitcoins están expuestos, porque la mayoría están en exchanges, custodios o ponen atención para actualizar sus sistemas y proteger sus moneditas. Las que sí son un riesgo de verdad son las que andan olvidadas desde hace más de diez años en esas direcciones P2PK.

Para que te des una idea, en los últimos 90 días se movieron más de 2.3 millones de BTC durante una venta masiva en el mercado bajista, que es más que lo que hay en esas direcciones vulnerables. Eso quiere decir que ese volumen es manejable y no va a causar un caos eterno.

Pero bueno, el debate está bien encendido sobre cómo proteger Bitcoin de la amenaza cuántica.

Hay una propuesta llamada BIP-361, ideada por un cypherpunk llamado Jameson Lopp, que propone un “soft fork” para invalidar las firmas actuales de Bitcoin en una fecha determinada, obligando a todos a mover sus BTC a direcciones resistentes contra ataques cuánticos.

Pero no todos están felices con eso. Andrew Howard, de Bull Bitcoin, dice que esa propuesta no mejora la seguridad, sino que abre la puerta para que las monedas se congelen sin querer.

Por otro lado, BitMEX tiene una idea más relax: que el congelamiento solo ocurra si de verdad se comprueba que hay una computadora cuántica capaz de romper la criptografía de Bitcoin. Para eso proponen una dirección “canario”, que cuando se gaste, sería la señal de alerta para activar el protocolo de emergencia.

James Check sugiere un plan a la mitad, basado en el BIP-360 y llamado “hourglass”. En vez de dejar que un hacker cuántico mueva todos los BTC vulnerables de una vez, el protocolo solo permitiría mover uno por bloque minado. Como hay unos 38,000 de estos “outputs”, se tardaría más o menos 264 días en agotarlos, o sea, unos nueve meses para que le den tan duro.

Por ahora, la BIP-361 sigue siendo solo un borrador y para que algo cambie en el protocolo, tienen que ponerse de acuerdo todos: desarrolladores, mineros y custodios. La cosa no es cualquier cosa y se toman su tiempo para hacer movimientos.

Así que, tranquilo, que aunque los ataques cuánticos suenan bien locos, todo indica que los bitcoins están bastante protegidos y la banda está trabajando para que así siga.

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