¡Increíble! Bancos centrales venden bonos del Tesoro como si no hubiera un mañana y tocan mínimos en 14 años
¡Qué onda! En las últimas semanas, el mercado de bonos de Estados Unidos se ha movido de una manera que no veíamos hace más de diez años. El rollo en Irán tiene al mundo medio nervioso porque las rutas para conseguir energía están complicadas, y eso tiene a los bancos centrales de otros países vendiendo sus bonos del Tesoro que tienen guardados en la Reserva Federal de Nueva York. ¿El resultado? La lana que tienen ahí cayó hasta unos 2.7 billones de dólares, la cifra más baja desde 2012.
Según la propia FED, desde finales de febrero se han ido retirando unos 82 mil millones de dólares. Hay quienes se preguntan si esto es puro rollo temporal o si va en serio un cambio grande en cómo funcionan las finanzas mundiales.
¿Por qué está pasando esto? Pues todo tiene que ver con la gasolina. Cuando el petróleo sube de precio, países que dependen de comprarlo, como India o Turquía, la tienen medio difícil. Necesitan dólares para pagar el petróleo, pero también están batallando para que su moneda no se desplome. Aquí es donde los bonos del Tesoro entran al quite: venderlos es la forma más rápida de conseguir dólares para aguantar la economía sin que todo se descontrole.
Eso sí, este movimiento sucede en un contexto bastante tenso con todo lo que pasa en Medio Oriente. Algunos expertos de Deutsche Bank dicen que si los extranjeros siguen vendiendo bonos, los intereses a largo plazo podrían subir un buen, como más de un punto porcentual, lo que impactaría en muchas cosas.
Además, esto ha reavivado la plática sobre qué otros activos podrían servir para guardar la lana aparte del dólar. Hay quienes ya le andan echando ojo al oro y hasta a bitcoin. Aunque la cuente, el dólar sigue siendo el rey porque la mayoría de las reservas mundiales están ahí. De hecho, un estudio reciente dice que para el 2030 los bancos centrales podrían empezar a meterle a bitcoin como parte de sus reservas, porque se está comportando más calmado en su movimiento y no se mueve igual que otros activos, pero por ahora el oro sigue siendo el favorito.
En cuanto a América Latina, la cosa está más tranqui. Brasil, por ejemplo, tiene como 168 mil millones de dólares en bonos, pero sin cambios muy fuertes. La mayoría de las ventas vienen de fuera del hemisferio. Históricamente, acá no representamos ni el 10% de estos activos y los bancos prefieren mantener la estabilidad de su moneda con reservas variadas.
Al cierre del primer trimestre de 2026, la tendencia sigue siendo de ventas y todo dependerá de cuánto dure este rollo en Medio Oriente y qué tan seguros sigan siendo los bonos gringos, porque ahora la prioridad de muchos países es tener dinero para energía, sin importar más nada.
Así que rómpanse viendo qué onda con este jueguito de dinero, porque las cosas se están poniendo bien interesantes.

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