¡Estas criptomonedas que Google teme porque ni la cuántica puede con ellas! ¿Quieres saber cuáles son?

¡Estas criptomonedas que Google teme porque ni la cuántica puede con ellas! ¿Quieres saber cuáles son?

¡Qué onda, banda! Les traigo la neta sobre cómo algunas criptomonedas ya están poniéndose bien pilas para no andar chorreando datos cuando las computadoras cuánticas se pongan intensas. Resulta que Google Quantum AI soltó un estudio donde dice que una compu cuántica podría reventar la seguridad de Bitcoin en menos de 9 minutos. Eso nos dejó brincando, pero también mostraron que hay redes que ya están usando criptografía postcuántica para capear ese ataque.

La cosa va así: hay dos tipos de redes, las que desde el principio nacieron bien blindadas contra la computación cuántica y las que están en proceso de adaptarse para no quedarse atrás.

Primero, las que nacieron blindadas:

Quantum Resistant Ledger (QRL) es la estrella del parche. Desde 2018 ya usa un sistema llamado XMSS, que es como una firma digital con súper poderes gracias a sus funciones hash. Esta técnica protege las transacciones de manera que ni las compus cuánticas la pueden chingar. Eso sí, cada clave tiene un límite de uso y luego se va a la basura; por eso están metiendo otro sistema más chido llamado ML-DSA, que ayuda a que el sistema sea más flexible y duradero. Después de que Google habló bien del QRL, el precio de su token subió más del 40%, ¡casi nada!

Otra que no se queda atrás es Mochimo (MCM), que usa un rollo parecido llamado WOTS+, con claves que se tiran a la basura después de usarse para que nadie las reutilice y se chupe tus billetes digitales.

Luego está Abelian (ABEL), que no solo es cuánticamente resistente, sino que además se preocupa por la privacidad al máximo, ocultando quién manda qué y cuánto. Tiene un rollo llamado firmas de anillo enlazable que permite hacer todo esto sin revelar nada. Además, tienen una red de segunda capa llamada QDay, que corre contratos inteligentes al estilo Ethereum pero con blindaje cuántico. El token ABEL también se puso pilas y subió más del 24% tras el reporte de Google.

Ahora, las que van en transición:

Algorand (ALGO) se rifó y en 2025 hizo su primera transacción protegida con firmas Falcon, que son súper seguras pero un poquito más pesadas. Esta red protege bien sus contratos inteligentes y además les da chance a sus usuarios de cambiar sus claves para estar más seguros en el futuro.

Solana (SOL) está probando algo experimental con un método llamado Solana Winternitz Vault, que es como una bóveda extra segura para que tus cosas digitales estén blindadas, aunque todavía no lo mete como parte oficial de su red principal.

Y no podía faltar Ripple con su XRP Ledger (XRPL). En diciembre de 2025, su red experimental AlphaNet empezó a usar ML-DSA para proteger cuentas, transacciones y hasta el consenso que valida todo, cambiando las claves tradicionales por unas súper resistentes basadas en retículas.

¿Por qué importa todo esto? Porque estas pruebas muestran que sí se puede hacer la transición a la criptografía postcuántica en redes reales, con personas reales. Eso sí, hay broncas: las firmas poscuánticas ocupan más espacio, lo que sube las comisiones y hace que los nodos pidan más chamba para almacenar todo. Las redes más chicas se mueven más rápido porque tienen menos usuarios y menos sistema que rescatar.

La neta es que esto no es cuento ni broma de laboratorio; ya está pasando. Las redes que nacieron con esta tecnología desde el inicio son prueba de que se puede; y las que ya llevan años funcionando están empezando a darle la vuelta para ponerse al tiro. La clave para avanzar rápido es tener comunidades bien unidas y decisiones ágiles.

Así que, banda, antes de que las compus cuánticas se pongan locas, hay que estar pilas y seguirle echando ganas para no quedarnos atrás. ¡Esto apenas empieza!

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