¡Empresarios venezolanos se lanzan a Bitcoin para salvar su dinero antes que desaparezca!

¡Empresarios venezolanos se lanzan a Bitcoin para salvar su dinero antes que desaparezca!

Buscar dónde poner la lana en Venezuela ya no es solo cosa de no quedarse sin chamba o de sobrevivencia; ahora hasta las juntas directivas de las empresas se están rifando en eso. En un país que todavía no digiere una inflación brutal (¡más del 475% en 2025!), algunos empresarios están buscando opciones frescas, ya no solo dándole vueltas a la dolarización que todos sabemos que está en el día a día.

En la Cumbre Crypto Global 2026 en la isla de Margarita se soltó una bomba: hay empresas venezolanas que ya están poniendo parte de su varo en bitcoin (BTC) como un guardadito estratégico. Eso sí, con pinzas, porque aquí el bolívar se mueve más que rotor de ventilador y guardar el valor de la platita se ha vuelto todo un arte.

Aníbal Garrido, el capo de la Academia BT&C en la Universidad Católica Andrés Bello, contó en exclusiva que sí, hay empresas que ya se pusieron las pilas y están acumulando BTC en sus cajas fuertes digitales. Pero no esperes que te suelte nombres o cifras, porque la neta es que mantienen todo en secreto para no andar bailando con los riesgos del mercado y evitar problemas.

Este secretismo es entendible; cada quien tiene derecho a defender su patrimonio sin andar publicando todo. En Venezuela, bitcoin no solo es una lana para invertir, sino un escudo para cuidar su privacidad financiera.

Ahora, si le queremos poner nombre a esta movida, aquí entran en juego gigantes como Michael Saylor y su empresa Strategy, que hicieron historia al transformar su negocio acumulando millones de bitcoin. Garrido presentó este modelo en la cumbre como el ejemplo que muchos quieren copiar acá, adaptándolo a la selva financiera venezolana.

Lo interesante es que muchas compañías ven en esos 21 millones de bitcoins la promesa de una escasez real y tangible, algo que los bancos centrales con su dinero a veces no pueden garantizar. Garrido dice que las criptomonedas ya no son un experimento, sino una necesidad para la gente de Venezuela.

Hay un rollo híbrido: cerca del 30% de las empresas prefieren usar stablecoins, como el famoso USDT, para sus operaciones del día a día, porque son más estables y confiables para pagar y cobrar. Mientras tanto, otras están viendo al bitcoin como su guardadito a largo plazo.

Claro, la jugada no está libre de broncas. La volatilidad del bitcoin hace que muchas empresas se detengan a pensar dos veces antes de lanzarse, y las reglas del juego en Venezuela exigen que todo ande bajo vigilancia para que no te agarren en falta con el fisco ni con nadie. Por eso, gente del sector está viendo cómo armar la casa para meter bitcoin en sus cuentas sin que se venga el desmadre.

Un ejemplo vivo es Ramón Otero, empresario en Puerto Cabello, que ya mete casi el 20% de su lana en bitcoin para proteger su dinero en el tiempo. Y no solo eso, se dedica a echar mano a otros para que también se animen a este rollo. Aunque, eso sí, todo bajo reserva y sin mostrar mucho a la luz pública.

Garrido nos advierte algo clave: no solo es comprar bitcoins y ya, hay que tener el equipo bien preparado en contabilidad, seguridad cibernética y cumplir con la ley, porque si no, los riesgos se regresan y te dan con todo.

Así, aunque camina lento y con cuidado, esta tendencia de usar bitcoin como caja fuerte digital está agarrando fuerza en Venezuela, donde el dólar físico y digital junto con el USDT siguen siendo la base para mover la economía.

Al final, esta banda de empresas anda con doble chip: el dólar para pagar la chela o el lunch, y bitcoin para guardar y pensar a futuro. Es su forma de proteger la lana en un país donde la incertidumbre es el pan de cada día y la tecnología se pone chida para dar algo de seguridad donde las instituciones tradicionales no han podido.

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