¡Daniel Batten revela el secreto por el que la minería de Bitcoin seguirá llenando bolsillos para siempre!

¡Daniel Batten revela el secreto por el que la minería de Bitcoin seguirá llenando bolsillos para siempre!

Órale, banda, agárrense porque Daniel Batten, que es un crack en minería de Bitcoin y energía, acaba de soltar la neta sobre por qué la minería de Bitcoin no se va a caer ni de chiste. Muchos andan nerviosos porque piensan que la chamba minera ya no va a ser rentable y que eso pondría en jaque la seguridad de Bitcoin, pero aquí les va la verdad del bebé, con datos y todo.

El rollo es que hay tres broncas que supuestamente van a hacer que la minería muera: los famosos “halvings” que cortan a la mitad la recompensa por bloque, el aumento de los costos de luz y que cada vez hay más banda minando (eso es el hashrate). Según la teoría tradicional, esto debería hacer que minar sea una ruina y que la red pierda su blindaje contra ataques. Pero Daniel dice que esa historia está medio chueca.

Entre mayo del 2020 y abril del 2024, la lana de Bitcoin subió como loco, casi 7 veces, pero el hashrate también se disparó un montón. Eso quiere decir que aunque el pastel en dólares creció, también hay más gente rifándose el tiro. Eso podría bajar las ganancias por cada banda de poder que le meten a la red, y si sigue así, para el 2040 podría no ser negocio para quienes pagan la luz a precio normal.

Pero no todo está perdido, aquí vienen los tres argumentos fuertes que Batten lanza para darle la vuelta al drama:

Primero, que muchos piensan que los mineros solo sacan lana de minar y comisiones. Error. Las empresas grandes ya hacen de todo: venden el calor que les sobra, ayudan a estabilizar la red eléctrica apagando su equipo en las horas pico a cambio de billete, rentan su poder para inteligencia artificial, sacan créditos por cuidar el ambiente, y más. Por ejemplo, hay una empresa que vende calentadores que minan Bitcoin al mismo tiempo, o sea, calientan y minan sin depender del precio del Bitcoin. La neta, tienen un respaldo extra si la minería principal falla.

Segundo, el costo de la luz ya no es tan problema. Las mineras grandes, como MARA en Estados Unidos, compraron sus propias plantas, como un parque eólico en Texas que les da energía gratis casi por 20 años. Así pueden minar barato y aún ganarle al precio actual del Bitcoin. Otras usan paneles solares o agarran gas natural que normalmente se quema sin sentido. Esto hace que la minería sea de las industrias que más usan energía renovable. Eso sí, comprar tu propia energía chida no es para cualquiera y puede hacer que esto se concentre más en las manos de pocos.

Tercero y lo más profundo: no todo es por lana. Hay mucha banda que mina por amor al arte, por convicción. Daniel habla de miles de nodos y desarrolladores que no reciben ni un peso por mantener la red viva, además de mineros caseros y gente que apuesta solita, sabiendo que podría perder varo. Para ellos, minar es “hacer su parte” y si ganan, neta, chido.

En pocas palabras, el debate viejo sobre si la minería va a morir está caducado porque no toma en cuenta estos cambios chidos: diversificación, energía propia y mineros chidos que no buscan lana, sino ayudar a que Bitcoin siga firme. Así que no, la red no está en riesgo por el rollo económico tradicional.

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