¡Alerta en Francia! Filtración bomba revela el lado oscuro que acecha a los bitcoiners de oro
La empresa de ciberseguridad VECERT Analyzer lanzó la alerta el 24 de abril sobre una mega filtración de datos en Gold Union, una firma francesa que se dedica a comprar y vender metales preciosos. Resulta que un hacker que se hace llamar «shinyc0rpsss» dice haber agarrado caña con unos 120 mil registros de clientes, con datos bastante sensibles.
Gold Union no se hizo de la vista gorda y ya admitió que pasó algo raro en una carta que mandó a sus clientes. Según ese mensaje, la bronca ocurrió el 25 de marzo y alguien no autorizado metió mano a info personal como nombres, direcciones, copias del INE, datos de contratos y facturas, y hasta datos bancarios de algunos clientes.
Pero no sólo eso, VECERT dice que también andan sueltos datos como el peso del oro que cada quien compró, el precio por gramo, firmas digitales y hasta enlaces a fotos del oro guardadas en servidores públicos. Y para echarle más sal al chile, esas muestras ya andan de paseo en grupos de Telegram, compartidas en archivos JSON por el mismo hacker.
VECERT recomendó a Gold Union que se pongan las pilas y revisen bien sus sistemas en la nube, porque esas fotos y documentos están a la mano de cualquiera que tenga la URL adecuada. Además, les dijeron que tienen que avisar a los 120 mil clientes afectados, pero hasta ahora Gold Union no ha soltado ni un comunicado oficial.
¿Qué tan grave está esto? Pues Francia anda medio en crisis, porque aparte de esta filtración, el país está siendo golpeteado por una serie de ataques físicos contra bitcoiners. Según CriptoNoticias, de 14 ataques mundiales registrados a dueños de bitcoin hasta febrero, ¡11 pasaron en Francia!
Entre los casos más locos están el secuestro de una jueza y su mamá en Drôme, y el intento de asalto al jefe de Binance Francia. Estos criminales piden rescates en criptomonedas y hasta amenazan con mutilar a las víctimas si no pagan.
Lo triste es que no es la primera vez que pasa algo así en Francia. En enero, un hackeo a Waltio, una plataforma para declarar impuestos de criptoactivos, soltó datos de 50 mil usuarios, y esos datos también fueron usados para armar ataques después.
Además de los ataques físicos, estas filtraciones abren la puerta a fraudes digitales más comunes como el phishing, donde los malandros se hacen pasar por la empresa afectada o bancos para sacar info confidencial con correos, mensajes o llamadas truchas.
Porque la info filtrada es tan precisa, los engaños son más efectivos. Pero lo que realmente pone a Francia en jaque ahora es que lo peligroso no se queda en lo digital: la misma información sirve para que el crimen organizado elija a quién atacar en persona.
El hacker «shinyc0rpsss» está siguiendo esta línea, pero ahora ya no se enfoca sólo en bitcoiners. La data filtrada junta tres cosas que los anteriores atacantes usaron para elegir víctimas: domicilio confirmado, fotos del oro que cada cliente tiene y cuánto pesa el oro que compraron.
Así que ya saben, aquí no sólo hay que pilas con lo que comparten en internet… ¿quién sabe qué información anda dando vueltas y quién anda al acecho?

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