¡Atentos! Bitcoin está a punto de soltar la bomba de venta, según Peter Brandt

¡Atentos! Bitcoin está a punto de soltar la bomba de venta, según Peter Brandt

El rollo del “oro digital” se ha puesto bien fuerte en el mundo de las finanzas modernas. La idea es que este activo virtual es como el oro tradicional, ese metal que la humanidad ha valorado desde siempre, mezclando lo de antes con lo más chido de la tecnología hoy en día. Pero la neta, si vemos qué ha pasado en el mercado, esa comparación no aguanta tanto; son dos cosas bien distintas cuando ves cómo se mueve su precio. La gente quiere creer que el oro y este nuevo activo digital van juntos en las malas, pero eso parece más un antojo de los analistas que una realidad comprobada.

En los últimos meses, el precio del oro se ha caído bastante. A principios del año iba viento en popa, bien alto, pero después se desplomó, y eso agarró de bajada a quienes pensaban que la bronca política en el Medio Oriente haría que el oro subiera. Lo que pasa es que cuando la cosa se pone brava, la banda no corre al oro como primer refugio, sino al billete en cash, sobre todo al dólar y bonos a corto plazo. Eso se llama la paradoja de la liquidez, que en pocas palabras es que en crisis no siempre quieres lo que creías.

Por otro lado, el activo digital más rollero del mercado actúa diferente. Mientras que el oro es la opción segura, algo estable para guardar tu lana a largo plazo, este cachorro digital se mueve más como las acciones de tecnología, bien loco y sensible a la plata que está en el sistema global. Cuando los bancos centrales aprietan la mano y hay menos billete rulando, este activo es de los primeros en sentir la presión y bajar. No es un lugar seguro cuando hay miedo, sino más bien un juego arriesgado, más sobre apostar a la tecnología y al futuro. La conexión real no está con el oro, sino con las empresas más pro y de innovación del mundo.

Muchos analistas ven lo que quieren porque decir que este activo es como el oro es más fácil para vender la idea. Es más sencillo explicarle a la raza que el “cripto-oro” es un lingote digital que meterse en rollos de teoría, criptografía y redes. Esta forma de contar el cuento es buenísima para el marketing y ya pegó fuerte en la cabeza de la banda. Pero checando las cifras, en crisis fuertes pueden caer al mismo tiempo porque los inversionistas tienen que vender lo que sea para cubrir pérdidas en otras partes.

Eso lo vimos clarísimo hace poco. La locura en los mercados de energía y la bronca bélica hizo que varios fondos de inversión recibieran la famosa llamada de margen, que es básicamente que te piden más lana para mantener tus apuestas. Para juntar efectivo rápido, vendieron montones de oro, lo que hizo que su precio se fuera para abajo brutalmente. Igual el mercado digital también sintió la presión, pero porque la gente dejó de querer tanto riesgo. Pensar que el oro y este activo digital son como hermanos que se portan igual es no entender que tienen reglas diferentes. El oro quiere estabilidad en un sistema viejo, mientras que el activo digital busca eficiencia y transparencia en algo que todavía está armándose.

La neta, la gente ha preferido guardar su lana en dólares porque son más útiles de volada y están respaldados por gobiernos fuertes. La idea de que el oro te protege en cualquier bronca ya se está cuestionando porque la renta fija (otra forma de invertir seguro) está dando mejores resultados. Mientras la Reserva Federal siga apretando para controlar la inflación, al oro le va a costar mucho recuperar su brillo. Y el sector digital seguirá su propio camino, movido por la innovación y el interés de inversionistas grandes que lo ven como algo más parecido a una red financiera global que a un simple ahorro fijo.

Pero ojo, entendiendo bien el tema, este rollo de que no se parecen ahora no significa que la analogía sea falsa para siempre. Más bien, el activo digital está en pañales y conforme vaya madurando, la escasez que tiene —como el oro físico— podría volverse más importante que su sensibilidad a la liquidez a corto plazo.

Desde esta onda, la diferencia que vemos hoy puede ser solo una etapa de transición. Si el sistema actual basado en deuda se rompe y no vale con buscar dólares, la línea entre riesgo y refugio podría desaparecer. Entonces, la escasez real sería lo único que importaría. Así que, aunque hoy parecen caminos separados, podrían juntarse otra vez si el mundo financiero cambia tan duro que la liquidez de pronto deje de ser lo más valioso y lo que valga sea tener algo que no se puede crear de la nada.

Nomás para que quede clarito: lo que lees aquí es opinión y no un consejo para que pongas tu dinero sin investigar bien. Siempre es tu bronca decidir qué hacer con tu lana y es súper importante que te informes antes de aventarte.

Artículos relacionados

Respuestas