Trump pone el ojo en el sistema de pagos de Brasil mientras las stablecoins en dólares le pisan los talones ¡descubre qué está pasando!
En Brasil, casi el 90% del volumen de transacciones en cripto es con stablecoins que están ligadas al dólar, según datos de la autoridad fiscal. La mayoría se usa para pagos y liquidaciones, y cada mes mueven entre 6 y 8 mil millones de dólares en cripto, la mayoría con stablecoins en lugar de la moneda local.
Pero ojo, aunque estas stablecoins se han vuelto súper populares, el banco central de Brasil quiere ponerles freno cuando se trata de pagos internacionales regulados. Desde el 1 de octubre, con la Resolución 561, las empresas de pago ya no podrán usar stablecoins ni otras criptos para liquidar pagos transfronterizos. Esto cierra la puerta a un truco que pasaba reales vía tokens en dólares. El banco central dice que las stablecoins son un riesgo para la soberanía monetaria, el control fiscal y para evitar lavado de dinero.
Ahora el sistema de pagos Pix está entre la espada y la pared: por un lado, lo acusaron en Washington de ser una barrera comercial, y por otro, los reguladores brasileños lo protegen de la competencia que vienen ganando las stablecoins con respaldo en dólares.
Pero tranqui, Pix y las stablecoins no son enemigos, más bien se complementan. Rodrigo Caggiano, que logró armar una plataforma para monitorear activos reales en Brasil, explicó que Pix funciona perfecto para pagos instantáneos dentro del país, mientras que las stablecoins abren la puerta a cosas nuevas usando redes blockchain.
Con la presión de EUA, el debate sobre cómo regular las stablecoins y la infraestructura financiera digital en Brasil va a acelerar. Además, el banco central ya está trabajando en su propio sistema de liquidación con tokens, Drex, que también usa tecnología programable parecida a la blockchain. Así que se viene un buen movimiento en la escena crypto brasileña.

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