¡La privacidad vuelve al spotlight! Los desarrolladores de Ethereum revolucionan con nuevos estándares de tokens
Durante mucho tiempo, la privacidad en las transacciones fue una de las grandes promesas del mundo cripto. Pero después se quedó en segundo plano porque otros temas agarraron más fuerza.
Mientras los desarrolladores andaban clavados en hacer que las blockchains fueran más rápidas y los gobiernos ponían ojo en herramientas de privacidad como Tornado Cash, la atención se desvió para otro lado. Pero ahora, con una nueva propuesta en Ethereum y más productos enfocados en la privacidad, parece que este tema está volviendo a prender.
La última apuesta es pERC-20, una propuesta para un nuevo estándar de tokens en Ethereum que dejaría que la banda pueda tener y pasar tokens sin mostrar públicamente el saldo, cuánto se mueve o con quién haces la transacción. Esta idea acaba de prender la discusión sobre si las blockchain públicas deberían andar mostrando todas las movidas financieras desde siempre.
A diferencia de los tokens ERC-20 normales que todos conocemos y que enseñan saldos y movimientos para que cualquiera los chequee, pERC-20 protege todos esos detalles sensibles.
Actualmente, la mayoría de los tokens en Ethereum funcionan como cuentas bancarias que cualquiera puede revisar. Si sabes una dirección de wallet, te puedes enterar cuánto tiene, de dónde viene la lana y a dónde la manda. Con pERC-20, los tokens serían como “notitas” cifradas, algo así como dinero digital que nadie más puede ver bien.
Así, las transacciones se mantienen en secreto, pero la red todavía puede checar que no se esté haciendo trampa.
Eso sí, no es que todo quede oculto.
El total de tokens disponibles seguiría siendo público para que nadie pueda andar creando tokens de la nada. Además, hay un mecanismo para que quien emite los tokens pueda congelar ciertos tokens en una especie de lista negra, sin que los usuarios normales pierdan su privacidad o se expongan sus movimientos.
Este diseño refleja un cambio en la forma en que se habla de privacidad en el mundo cripto.
Ya no es solo “privacidad o cumplir reglas”, muchos proyectos nuevos buscan un balance para tener ambas cosas.
Pero para algunos desarrolladores, pagos privados son solo la punta del iceberg.
Esta semana, Starknet lanzó STRK20, un framework para tokens enfocado en la privacidad que va más allá de solo mover tokens y busca que hasta las aplicaciones de finanzas descentralizadas (como préstamos, staking y swaps) sean más confidenciales.
Eli Ben-Sasson, uno de los fundadores de StarkWare (la firma detrás de Starknet), dice que el problema más grande con la privacidad hoy no es la criptografía, sino la experiencia del usuario. Para que la privacidad realmente funcione, debe ser fácil y chida de usar.
Antes, las monedas y herramientas que protegían la privacidad se atoraban en cosas lentas, complicadas y poco compatibles con el resto del ecosistema cripto. Eso hacía que poca banda las usara y, si usan poco, es más fácil descubrir quién está detrás de cada transacción.
Ben-Sasson dice que si la experiencia de usuario es mala, nadie va a querer usar la privacidad y eso acaba con el anonimato.
Sobre pERC-20, él opina que está enfocado en transferencias privadas y toma ideas de proyectos como Zcash, lo cual está bien, pero para el futuro se necesita algo más grande que soporte muchas actividades financieras.
Hoy podemos hacer más, refiere.
Y STRK20 precisamente se construyó pensando en eso. No protege solo un token, sino que permite manejar varios detrás de una capa de privacidad unificada y usar apps descentralizadas sin perder el anonimato, como hacer swaps, pedir préstamos o hacer staking.
Además, usa criptografía segura contra computadoras cuánticas del futuro, algo que se volverá súper importante.
La diferencia entre pERC-20 y STRK20 abre la puerta a un debate interesante sobre cómo debería verse la privacidad en cripto.
Hay dos visiones: una que protege solo los pagos, dejando transparente lo demás, y otra que hace de la privacidad la base pa’ todo un ecosistema financiero.
Sea como sea, la discusión ya es un cambio relevante.
Por años, la privacidad en cripto era cosa de nichos o de monedas polémicas. Ahora la plática crece en la infraestructura principal, los estándares de tokens y hasta en usos institucionales.
Aún no se sabe si pERC-20 pasará a ser estándar oficial en Ethereum, porque tiene que pasar mucho filtro para eso. Pero junto con proyectos como STRK20, está claro que la privacidad está regresando con todo para los desarrolladores blockchain.

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