La empresa madre de Kraken denuncia un fraude de 25 millones en cripto: ¿Quién se llevó la billetera?

La empresa madre de Kraken denuncia un fraude de 25 millones en cripto: ¿Quién se llevó la billetera?

Payward, la empresa dueña de la casa de cambios de criptos Kraken, acusa a su ex socio de custodia, Etana, y a su CEO, Dion Brandon Russell, de haberse clavado más de 25 millones de dólares de los clientes. Esto lo reportaron en una demanda modificada que presentaron el lunes en una corte del distrito de Colorado.

La bronca es que Etana Custody, que ya anda en proceso de liquidación supervisada por la ley en Colorado, manejaba todo como un esquema “pirámide chafa”, mezclando el dinero de los clientes, gastándolo en gastos de operación y apuestas bien riesgosas, y diciendo que el dinero seguía intacto cuando no era así.

Según Kraken, confiaron en Etana y le soltaban cientos de millones durante años para que se encargara del dinero en efectivo (fiat) de los usuarios, pero cuando en abril del 2025 quisieron sacar como 25 millones para su caja de reserva, Etana se hizo pato con excusas raras y números inventados.

Lo que dice la demanda es que Etana no tenía lana para ese retiro y, en vez de admitirlo, usó depósitos nuevos para pagar lo que debía, puro parchar el desastre.

Matt Turetzky, el mero mero en demandas de Kraken, fue clarito: “Kraken tiene millones de usuarios y mueve cientos de miles de millones cada trimestre. No llegamos aquí por dejarnos. Si agarras nuestra lana o engañas a nuestros clientes, aguas: te vamos a encontrar, a demandar y no pararemos hasta hacer justicia.”

Etana ni se ha asomado para dar su versión.

Este rollo de que la empresa que guarda tu lana puede no regresártela es uno de los temas más candentes en el mundo cripto, porque muchos usuarios confían en casas de cambio, prestamistas y custodios para cuidar su dinero.

A diferencia de la banca tradicional, donde todo es más seguro con reglas claras, seguros y supervisión, las plataformas cripto suelen tener controles más flacos, y por eso es difícil saber si de verdad tienen toda la lana que dicen.

De rollos chuecos como el de FTX a custodios más chicos que se han ido al garete, la confianza se puede acabar rápido cuando algo no cuadra. Lo que pasa con Etana y Kraken es otro ejemplo de que hay que estar al tiro para saber si el dinero de los clientes está protegido o está en riesgo.

Kraken es una casa de cambio de EUA que empezó en 2011, donde puedes comprar y vender criptos como bitcoin y ether, y que también ofrece servicios de custodia y staking. La empresa se jala con la seguridad y cumplir con las reglas en varios países.

Etana, por su parte, era una firma que cuidaba criptos pero también manejaba la entrada y salida de dinero en efectivo para casas de cambio como Kraken.

En la demanda se mencionan varios casos de uso indebido. Por ejemplo, dicen que Etana metió al menos 16 millones de dólares de Kraken en unos pagarés de Seabury Trade Capital, que después no pagaron. Kraken asegura que nunca regresaron esa lana y que posiblemente la usaron para pagar gastos de la empresa.

También acusan a Etana de usar el dinero de los clientes para hacer apuestas en el mercado de divisas y quedarse con las ganancias ellos solos.

Mientras tanto, Etana seguía mandando estados de cuenta y actualizando las cuentas para que pareciera que todo estaba bien, aunque por dentro andaban cortos de lana.

Las autoridades de Colorado se pusieron más al tiro en 2025, dieron una orden de pare y subieron los requisitos de capital. Al final, en noviembre del 2025, Etana entró a proceso de liquidación y ahora un juez nombró a alguien para que se haga cargo.

Kraken quiere mínimo 25 millones de dólares de compensación, más posiblemente tres veces esa cantidad por robo civil, además de que le paguen los gastos legales y que se le prohíba a Etana seguir haciendo lo que hacía.

En la demanda también señalan a Russell, el CEO, diciendo que él tenía todo el control en Etana y que fue quien ordenó esas movidas chuecas y trató de esconder la bronca.

Etana no es la única empresa cripto que anda en problemas de liquidez últimamente. En marzo, el prestamista institucional Blockfills se declaró en bancarrota después de parar los retiros, reportar pérdidas por unos 75 millones de dólares y enfrentarse a demandas por mal uso del dinero de clientes.

Así que, ya saben, la neta es que en el mundo cripto hay que andar muy alerta porque no todo lo que brilla es oro y las cosas pueden ponerse bien rudas cuando los custodios no hacen bien su chamba.

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