DeFi se traga un shock de 292 millones y AAVE llega al rescate para calmar el mercado ¡No vas a creer cómo lo hicieron!

DeFi se traga un shock de 292 millones y AAVE llega al rescate para calmar el mercado ¡No vas a creer cómo lo hicieron!

La fiesta en DeFi se tambaleó, pero no se cayó. El pasado 18 de abril, un hacker se llevó casi 300 millones de dólares del KelpDAO, y la bronca se armó hasta en AAVE, que es el jugador pesado de los préstamos en este mundo descentralizado. Resulta que los ladrones usaron los tokens robados como garantía para pedir más préstamos, y eso hizo que la liquidez se secara en chinga: los depósitos bajaron como 38% y los préstamos activos se desplomaron un 31%, casi como si fuera una corrida bancaria.

Pero tranqui, que a pesar del susto, los activos del mundo real tokenizados van viento en popa y se espera que para finales de 2028 alcancen los 2 billones de dólares, pasando de apenas 35 mil millones a finales de 2025. Así lo dice Geoff Kendrick, un crack que investiga los activos digitales en el banco Standard Chartered.

Eso sí, la neta los hacks siguen siendo un problemón. Lo que pasa es que todo está hecho con código y sin gente de carne y hueso de por medio, y si hay un error en un contrato inteligente o alguien cae en phishing, la lana encerrada en esos contratos puede salir volando. Y eso se complica porque las redes están conectadas entre sí, sobre todo por los puentes entre blockchains, que aunque son chidos porque expanden funciones, también son puntos débiles que los malos pueden explotar. Por eso, los hacks no solo hacen que varios pierdan lana, sino que también le quitan confianza al público y a las empresas, lo que puede frenar la adopción y hacer que los gobiernos quieran meter más reglas en el juego.

Lo bueno es que AAVE y varias firmas de DeFi no se quedaron de brazos cruzados: juntaron más de 300 millones de dólares para calmar la onda y poco a poco la cosa volvió a la normalidad con mejores rendimientos y depósitos que empezaron a subir otra vez.

Además, todo esto está haciendo que se pongan las pilas con mejoras estructurales. Por ejemplo, la actualización V4 de AAVE y la nueva Ethereum Economic Zone van en serio para reducir el uso de esos puentes que tanto dolor de cabeza han causado.

Por último, aunque JPMorgan no es precisamente fan de DeFi, el banco reconoce que estos hacks y la falta de capital fresco están frenando que las instituciones grandes se suban al barco, como se vio con la pérdida de 20 mil millones por el robo en KelpDAO.

Así que ya sabes, la DeFi se está poniendo más lista y fuerte, aunque el camino sigue con obstáculos. ¡Habrá que seguirle la pista!

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