¡Cuidado! Los riesgos legales y trucos que debes saber sobre la lista negra de activos digitales

¡Cuidado! Los riesgos legales y trucos que debes saber sobre la lista negra de activos digitales

Los fiscales de Estados Unidos están poniéndose bien duros con eso de congelar activos digitales que parecen venir de cosas turbias, como lavado de dinero, fraudes tipo “pig butchering”, violaciones de sanciones y otros delitos financieros. El asunto se pone más raro cuando el congelamiento lo hace el emisor de manera voluntaria a pedido del gobierno, sin seguir las reglas normales de una incautación tradicional. Eso deja a los dueños con la boca abierta, porque muchas veces ni saben que su dinero está sospechoso y de repente ya no pueden usar lo que tenían o ganaban de forma legal.

Cómo funciona la incautación tradicional

Cuando hay investigaciones de crímenes financieros a la vieja usanza, el gobierno tiene que seguir la ley y demostrar que los bienes tienen relación con algún delito. Para quitar el acceso a esos bienes, necesitan una orden judicial – como una orden de cateo – y solo entonces congelan o agarran los bienes.

Después, esos bienes pasan por un proceso federal de confiscación donde entran varias leyes que regulan todo el lío, ya sea confiscación civil o penal.

Congelamiento y bloqueo de activos digitales

Ahora, lo que se está viendo con los activos digitales es otra cosa. En lugar de pedir permiso a un juez, las autoridades le piden al emisor que bloquee o ponga en la lista negra ciertas carteras digitales. Esto tiene que ser posible gracias a una ley llamada GENIUS Act, que obliga a los emisores de stablecoins a poder congelar, quemar o limitar los tokens si las autoridades lo piden.

Los que tienen sus activos congelados muchas veces no saben ni qué hacer porque los emisores sólo obedecen y no siempre saben la razón detrás del congelamiento. Por eso, las personas tienen que lidiar directo con la autoridad para tratar de recuperar su lana.

Blockchain: ventaja y fregadero

El rollo con blockchain es que las direcciones de las carteras no dicen quién es el dueño, pero todas las transacciones están ahí, bien a la vista y se pueden rastrear. Por eso, las autoridades usan herramientas especiales para seguir el camino del dinero cuando sospechan que algo está chueco.

El problema es que ese rastreo no es tan sencillo porque las carteras son como un alias y a veces no saben bien quién controla qué. Muchas veces no les interesa o no les alcanza el tiempo para distinguir entre los que sí andan en cosas malas y los que sólo agarraron lana sin saber.

Según nuestra experiencia – y eso incluye desbloquear millones que fueron congelados sin razón – no basta con decir “estas transacciones están varias veces alejadas del delito”. Las autoridades quieren pruebas reales de que el dinero se obtuvo y se usa legalmente, y lo peor, ponen sobre quien tiene el dinero congelado la tarea de probar su inocencia, pues.

En pocas palabras, la policía en EU dice: “congelen primero y pregunten después”, y luego obligan a los dueños a demostrar que son inocentes para que les regresen su dinero. Esta forma de actuar, junto con la forma amplia en que ven su jurisdicción, pone en riesgo a cualquiera que tenga stablecoins o activos digitales en cualquier parte del mundo, aunque haya agarrado ese dinero sin querer, y que esté varios pasos lejos de la actividad ilegal.

Tips prácticos para emisores y afectados por congelamientos

Aunque la cosa esté complicada, tanto los que emiten los activos como los que los tienen pueden tratar de cuidarse:

Para quienes les congelaron la cartera digital

Cuando una cartera se congela, hay poco tiempo para reaccionar y un error puede ser grave. Para prevenir problemas, recomendamos:

– Buscar un abogado que no solo sepa de criminal y de tratar con gobierno, sino que entienda bien de activos digitales, movimientos y rastreos en blockchain. – Tener un expediente claro: cómo se consiguió el dinero, para qué se usó y si se hizo alguna revisión a las personas con las que se hizo negocio. Si es una empresa, que tenga también sus reglas internas sobre cómo usan los activos digitales. La idea es mostrar que el dinero es limpio y se usó bien, sin saber que venía de algo feo. – Pensar en hablar con la autoridad desde antes, en vez de esperar a que se arme el caos. A veces así se evita que se formen ideas falsas. – Y ojo, tener cuidado con lo que se dice, porque puede meterte en broncas legales si no conoces bien el asunto.

Para los emisores de activos digitales

Para no meterse en broncas legales con usuarios que sientan que les congelaron su lana sin justicia, los emisores pueden:

– Tener reglas claras y firmes para responder a pedidos de congelamiento, incluyendo si le dicen al usuario qué pasa. – Contar con una política interna que diga cuándo y cómo responden, sobre todo si no hay una orden judicial de por medio. – Dejar claro en sus términos de servicio o documentos que pueden congelar tokens si el gobierno lo pide, aunque no haya orden judicial. – Guardar todos los mensajes y documentos con las autoridades o usuarios cuando congelan algo, y registrar por qué hicieron eso.

Así, la neta, se pueden evitar broncas mayores o al menos estar más preparados para cuando el gobierno toque la puerta.

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