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El team de Starknet, que es una red chida de segunda capa en Ethereum, soltó S2morrow, una herramienta que ya está funcionando para crear wallets con criptografía postcuántica. O sea, wallets que están listas para aguantar el poder de las computadoras cuánticas del futuro.
Lo cool es que S2morrow se metió sin broncas ni cambios locos en el protocolo. Todo pasa en su web s2morrow.xyz, donde los que le saben pueden hacer sus claves postcuánticas, firmar transas y tener su cuenta chida usando esta tecnología nueva.
Estas cuentas se rifan usando Falcon-512, una onda matemática que ya aprobó el NIST en 2024. Básicamente, es un sistema que aguanta los ataques de computadoras cuánticas, que de otro modo podrían robarte tus claves rapidísimo. En vez del algoritmo clásico ECDSA (que usan Bitcoin y Ethereum), Starknet verifica las firmas con Falcon-512, haciendo todo más seguro y preparado para lo que viene.
Eli Ben-Sasson, uno de los jefazos de StarkWare que hace Starknet, dijo que esto es sólo el primer paso para enfrentar a las computadoras cuánticas: “Starknet estará lista para estas máquinas”. O sea, ya se están poniendo las pilas.
¿Por qué no hubo lío ni bifurcación en Starknet? Pues porque cada wallet en Starknet es un contrato inteligente que decide qué reglas sigue, incluida la criptografía. Cambiar la forma de firmar simplemente es lanzar un nuevo contrato, sin tener que tocar toda la red. En Bitcoin o Ethereum cambiar eso es un relajo porque es parte del protocolo base y todos tienen que ponerse de acuerdo, lo que puede tardar un buen.
La magia de Starknet es que su diseño tiene “abstracción de cuentas”, o sea que cada wallet es independiente y puede usar su propio método para firmar. Esto hace que la migración a criptografía postcuántica sea suave y sin la típica bronca de tener que coordinar a todos al mismo tiempo.
Ahora, para la banda común todavía no es tan fácil usar S2morrow porque las wallets que se usan mucho como Argent o Braavos aún no tienen soporte para estas cuentas postcuánticas. Pero cuando eso pase, la transición de las wallets clásicas a las nuevas será pan comido y sin perder nada en el camino. Eso sí, para meter estos esquemas nuevos, los desarrolladores tienen que hacer pruebas, ajustar la interfaz y asegurarse de que todo funcione chido.
La cosa se puso seria porque Google dijo que la migración a tecnología postcuántica debe estar lista antes de 2029. Peor aún, un estudio de Google Quantum AI reveló que con menos recursos de lo que se pensaba, una computadora cuántica podría hackear la criptografía de Bitcoin en menos de nueve minutos, que es menos del tiempo que tarda en minarse un bloque. Eso significa que podrían agarrar transacciones al vuelo antes de que se confirmen, un peligro serio.
Por eso, S2morrow es como la defensa de Starknet para que sus usuarios no anden desprevenidos ante esta amenaza cuántica. La arquitectura que separa la criptografía del protocolo base les da la ventaja de poder hacer la transición sin pedir permiso ni esperar a nadie. ¡Bien jugado!

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