¡Demócratas lanzan alerta roja para que funcionarios no jueguen a ser adivinos con apuestas internas!
Pues agárrense porque la cosa está pesada en Argentina. Resulta que un grupo de hackers llamado Chronus Team soltó el 30 de marzo de 2026 que se metió sin permiso a varios sistemas, incluyendo al mismísimo Banco Central (BCRA) y otras 27 instituciones entre nacionales y provinciales, y amenazan con sacar a la luz millones de datos delicados.
Estos cuates no andan por lana, sino por pelo: dicen que no buscan ganar dinero, sino exhibir más de 8 millones de líneas con info súper sensible. El equipo no es novato en la movida, desde 2021 ya habían hackeado sistemas de salud y finanzas en México, además de armar bronca en Brasil y Venezuela.
¿Cómo le hacen? Pues cazan fallas técnicas como páginas viejitas, configuraciones mal hechas y contraseñas repetidas. Así se agandallan las bases de datos y después las usan para presionar en Telegram y otros canales.
Entre los afectados está el Banco Central con unos 45 mil registros comprometidos. También sufrieron golpes duros IOMA de Buenos Aires y la OSEP de Mendoza, dos organismos que manejan datos personales de millones de personas. Según reportes locales, las dos juntas podrían tener más de 3 millones de datos filtrados.
Y no para ahí, porque también se metieron en varias dependencias clave como los Ministerios de Salud, Educación, Seguridad, la Jefatura de Gabinete, la Agencia Nacional de Discapacidad y varias policías provinciales. El ciberataque pintó para ser un desmadre total en las entrañas del Estado.
Pero acá viene lo raro: mientras estos hackers andan sacudiendo el avispero, los afectados, como OSEP Mendoza, dicen que no hay evidencia de que alguien no autorizado haya entrado a sus sistemas. Esto genera un tira y afloja, donde los hackers quieren fama y el gobierno intenta que no se arme el pancho ni se pierda la confianza.
Hasta analistas independientes, como la cuenta de Twitter VECERTRadar, dieron seguimiento a los movimientos del Chronus Team y confirmaron que buscan más el impacto mediático que el dinero. Pero al rato de escribir esto, todavía no hay un informe oficial que confirme la cantidad exacta de datos que se filtraron.
Este tipo de ataques no es solo problema de Argentina. En toda Latinoamérica la ciberdelincuencia está en aumento. México sigue siendo el más golpeado, ya que enfrenta desde ransomware hasta minería de criptomonedas ilegal.
Recientemente se supo que en México también hubo algo similar con un hacker que usó inteligencia artificial (un modelo llamado Claude) para robar cerca de 150 GB de información de organismos importantes como el SAT y el INE, que manejan datos de millones de contribuyentes y el padrón electoral.
Al igual que en Argentina, las autoridades mexicanas negaron que haya existido acceso ilegal a sus sistemas. Esta discrepancia entre lo que dicen los expertos en seguridad y los gobiernos muestra lo complicado que está el rollo de mantener segura la información en la era digital, cuando hasta la inteligencia artificial puede ser usada para hackear.
Así que ya saben, la cosa está intensa y más vale que los gobiernos se pongan las pilas para cuidar lo que es de todos.

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