¡Boom! Depósitos bancarios en El Salvador se disparan un 16% al arrancar 2026, ¡según Abansa!

¡Boom! Depósitos bancarios en El Salvador se disparan un 16% al arrancar 2026, ¡según Abansa!

Arrancó el 2026 y el sistema bancario en El Salvador anda echando humo, con un crecimiento de un 16% en los depósitos respecto al año pasado, según la Asociación Bancaria Salvadoreña (Abansa). Los clientes están metiendo más billete en los bancos, sumando un total de 22,306 millones de dólares en depósitos, lo que quiere decir que hay buena confianza en la banca y dinero fresco para mover la economía.

Los números no mienten: los depósitos subieron un buen más rápido que la economía en general. Mientras que la economía creció apenas un 2%, los depósitos subieron un 16%, y el crédito también le jaló con un 8%. Esto nos muestra que el mundo financiero está más activo que nunca.

Dentro de todo ese dinero guardado, el 61% son depósitos que puedes sacar cuando quieras, como cuentas de ahorro y corrientes, con más de 13,700 millones de dólares. La otra parte —depósitos a plazo fijo— suma unos 8,165 millones. Ambos siguen creciendo a buen paso.

¿Por qué es importante todo eso? Pues porque los bancos usan ese dinero para prestarlo y así hacer que la economía no se pare. Hasta enero de 2026, los depósitos son la mayor fuente de dinero para los bancos, más que otros medios como prestamos o títulos valores.

Ahora, hablando de préstamos, gracias a que hay más lana en los bancos, el crédito también está subiendo. En enero de este año, los préstamos alcanzaron los 19,137 millones de dólares, un 8% más que el año pasado. La banda que más pidió préstamo fue la empresarial, con un crecimiento del 12%, mientras que los créditos para casas y personales crecieron más despacito, un 4% cada uno. Esto indica que las empresas están entrando con todo para invertir y echar a andar sus negocios.

Por sectores, la construcción sigue rifándose con un aumento del 31%, con casi 334 millones más en préstamos; luego viene el comercio con 275 millones extra y los servicios con 257 millones. Todo esto apunta a que el empleo puede ir para arriba, porque hay movimiento y trabajo en estos sectores.

Y para que no te preocupes, la calidad del crédito está mejorando. Los préstamos que no se pagan a tiempo bajaron un 10%, y la morosidad está bajita, en 1.4%, algo bueno si lo comparamos con otros países en la región.

Los bancos también están fuertes para aguantar lo que sea: tienen un capital regulatorio que representa el 15% de sus activos con riesgo, lo que significa que tienen buen colchón por si llegan tiempos difíciles.

En resumen, el sistema bancario de El Salvador está bien pilas, con mucha liquidez, crecimiento constante y números sólidos que dan confianza. Este arranque de año dejó claro que hay espacio para prestar más y seguir impulsando el desarrollo.

Además, El Salvador está metiendo mano en cosas nuevas como activos digitales y tokenización, movidas que poco a poco podrían cambiar la forma en que funciona la banca tradicional y darle más chido a la economía.

Así que no nomás están aguantando la onda, sino que vienen con todo para seguir siendo un pilar en el crecimiento del país y en la evolución de su sistema financiero. ¡Aguas con este despegue!

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