¡Alerta en la Casa Blanca! Vacante en política cripto que podría cambiarlo todo

¡Alerta en la Casa Blanca! Vacante en política cripto que podría cambiarlo todo

El consejero en cripto de Donald Trump, Patrick Witt, salió del rancho, dejando la oficina de activos digitales sin quien mande y sin claridad en qué rumbo van a agarrar las cosas.

Cuando Trump volvió al escritorio presidencial el año pasado, ya no le tiraba mala onda al mundo cripto, todo lo contrario: se echó el equipo y nombró a un “zar” del cripto para armar su Consejo Asesor de Activos Digitales.

Pero casi dos años después, este rollo se puso medio callado, sobre todo desde que Witt, el último consejero en ese tema, dijo “adiós, nos vemos”, y cuando llegó un nuevo “zar” para la inteligencia artificial, el tema cripto quedó fuera del paquete.

¿Quién está al tiro con la política cripto en la Casa Blanca? Pues nadie tiene claro todavía. Aunque en el Congreso todavía andan con ganas de mover algo en las últimas semanas antes de las elecciones, la Casa Blanca no ha soltado nombre nuevo para que tome la batuta en cripto.

Un funcionario de la Casa Blanca le dijo a CoinDesk que valoran mucho el trabajo de Witt y le desean suerte en lo que venga, pero ni pistas sobre quién agarra el toro por los cuernos. Y sí, el tema cripto sigue siendo prioridad, no hay que aflojar.

Antes de que Trump regresara al poder, ya había echado ojo a David Sacks, un exejecutivo de PayPal, para que fuera el man a cargo de AI y cripto. También reclutó a Bo Hines, un exjugador de fútbol americano poco conocido, para dirigir el consejo de activos digitales. Hines fue el rostro cripto de la Casa Blanca, llegó a chisme y a contar rollos en eventos, y hasta tuvo un logro gordo: la aprobación de la ley GENIUS para regular los stablecoins en EU.

Después de la fiesta oficial para celebrar esa ley, Hines se lanzó a dirigir la parte gringa de Tether, el emisor de stablecoins más famoso, y hasta armó una consultora que le metió varo a un súper PAC relacionado con Tether. Más polémica llegó cuando salió que mientras Hines estaba en la Casa Blanca, su empresa hacía lana con Tether.

Luego Witt agarró la batuta de Hines, y aunque ya tenía más experiencia en el rollo político, se le notaba que estaba frito de coraje con la burocracia y los que le ponían piedras al proyecto de ley para poner orden en los mercados cripto.

En marzo, Sacks dejó su chamba, y Witt con su segundo al mando, Harry Jung, se quedaron batallando con el tema. Pero todo se complicó porque resulta que Trump tenía sus propios intereses cripto, y los demócratas le pusieron el ojo para que los funcionarios no se metieran en rollos personales.

Witt tenía que irse a servir en la Guardia Nacional de Georgia, pero aguantó para acabar las negociaciones de la ley Clarity. Lamentablemente, hace un mes ese proyecto se atoró en el Senado y no pasó antes de que empezaran las vacaciones por las elecciones.

Hace unos días, Witt confirmó que ya se iba, agradeció a la banda en el gobierno y dijo que ahora se va al sector privado, quedándose tranquilo porque ve un futuro chido para la innovación digital en Estados Unidos.

En el ambiente cripto, la raza no sabe a quién le van a echar la mano ahora que el plan parece estar en pausa. Y para acabarla, cuando Trump nombró a su nuevo jefe de inteligencia artificial, Jay Clayton, ya no metieron el tema cripto. Clayton, que antes fue jefe de la SEC, no es precisamente fanático de la cripto, pues fue el que les puso las reglas más duras tipo “regulación a golpes”.

Así estamos, con la Casa Blanca sin un líder claro en cripto y la banda del Capitolio tratando de meter mano antes de las elecciones. Habrá que seguir al tiro pa’ ver qué se mueve.

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