La firma digital que se esfuma tras usarla: ¿el truco secreto para salvar a Bitcoin?

La firma digital que se esfuma tras usarla: ¿el truco secreto para salvar a Bitcoin?

BTQ Technologies soltó la bomba el 9 de junio con su serie BTQ Insider: nos presentaron las “One-Shot Signatures” (OSS), un rollo nuevo de firmas digitales donde la clave privada es como un estado cuántico que se destruye en cuanto firmas. Sí, tal cual, se barre y ya no vuelve.

El proyecto lo explicaron Gavin Brennen, el cerebro científico de la empresa, y Chris Tam, ex jefe de BTQ. Nos cuentan que gracias a la regla infalible de la no-clonación cuántica, la clave privada no se puede copiar ni usar más de una vez. Cuando firmas un mensaje, el estado cuántico se desploma para siempre, sin vuelta atrás.

Cualquiera puede checar que la firma es real con la clave pública, pero firmar otra vez… ni chance. Esto es oro puro porque soluciona un rollo que los métodos clásicos no pueden garantizar: que una autorización solo se use una vez.

BTQ es una chulada de empresa tech cuántica que cotiza en Nasdaq y CBOE Canadá. Está formada por unos cracks en seguridad postcuántica. No solo hacen software, sino también hardware para cuidar redes bien importantes cuando las súper computadoras cuánticas estén a todo lo que da. Por si fuera poco, Brennen también es profe de Física en la Uni de Macquarie en Sídney, con un montón de años de experiencia.

Esto viene justo en pleno debate porque todos están al pendiente del famoso Q-Day, ese día que las máquinas súper cuánticas podrían poner en jaque a Bitcoin. De hecho, un estudio de Google Quantum AI dice que una computadora con millones de cúbits podría hackear la criptografía de Bitcoin en el tiempo que se tarda en minar un bloque.

Pero no todo es tan simple: Gil Kalai, un matemático israelí, dice que corregir errores en computación cuántica a esa escala es prácticamente imposible, así que ese ataque fuerte igual no se da. Pero pues, el debate sigue en pie.

El rollo con la propuesta de BTQ es que saben que la computación cuántica puede hacer trizas las firmas digitales actuales de Bitcoin, que usan un sistema llamado ECDSA. Si alguien con poder cuántico ve la clave pública, podría sacar la privada y sacar toda la lana sin permiso.

Las One-Shot Signatures quieren cancelar eso: como se destruyen cada vez que se usan, ya no hay forma de recuperar la clave ni usarla de nuevo. Pero esto no solo aplica para Bitcoin; los usos serían varios:

– Transacciones entre bancos que solo deben pasar una vez. – Tokens de autorización que solo funcionan un ratito. – Liberar registros médicos con acceso súper controlado y rastreable.

Pero ojo, para esto se necesita hardware cuántico especial. BTQ planea tener listo su Quantum Logic Unit versión 1 para mediados de 2027, cortesía de su subsidiaria QPerfect, para poder correr estas firmas en máquinas reales con átomos neutros.

Brennen dice que su idea junta la computación cuántica con la criptografía clásica sin necesidad de una internet súper cuántica; con tener acceso a una máquina cuántica justo al firmar, basta y sobra.

Claro que no todos están en la misma onda. Aunque las firmas One-Shot se ven prometedoras gracias a la magia cuántica, todavía están en pañales y requieren tecnología súper avanzada que todavía no está lista a gran escala.

Por otro lado, hay otras soluciones postcuánticas que ya están medio caminando, como las basadas en retículos o en hashes, que tienen el visto bueno del NIST y se prueban para darle mantenimiento a Bitcoin.

Estas alternativas, aunque también tienen broncas con tamaño y velocidad, ya tienen a la academia y la industria jalándolas, y no necesitan hardware cuántico rarísimo, así que podrían llegar antes a la vida real.

En fin, lo que viene en el mundo cripto y cuántico está bien intenso, y BTQ anda poniendo las cartas en la mesa para que estemos preparados.

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