Bitcoin sigue tumbando dictadores y esto te va a sorprender, dice el CEO de Lightning Labs
¿Sabías que Bitcoin (BTC) y la inteligencia artificial (IA) pueden ser armas poderosas para que cada quien tome las riendas de su vida? Así lo dijeron Elizabeth Stark, la jefa de Lightning Labs, y Ben Perrin, un educador bien chido, en una plática durante el Oslo Freedom Forum en Noruega, el 2 de junio de 2026.
La charla se llamó How Bitcoin and AI Expand Freedom Worldwide (“Cómo Bitcoin y la IA amplían la libertad en todo el mundo”), y formó parte de un espacio dedicado a analizar cómo la tecnología abierta puede darle pelea a la censura, la vigilancia y las broncas financieras que meten los gobiernos autoritarios.
Elizabeth explicó que Bitcoin es una herramienta que te regresa el control sobre tu lana. Este invento, que se le atribuye a Satoshi Nakamoto, nació para romper con los bancos y gobiernos que siempre andan entrometiéndose. Casi veinte años después del famoso White Paper, Bitcoin sigue siendo una forma de mover dinero que no depende de nadie: ni de gobiernos, ni de empresas gachas.
Ella dijo algo así como: “Esta tecnología es como un escudo abierto para chingarle a las plataformas que quieren controlar todo. Hay banda usándolo bajo regímenes opresores, desafiando a los dictadores que quieren controlar el dinero. Pero aquí nadie controla Bitcoin: ni individuos, ni gobiernos, ni corporaciones. Esa libertad es lo que todavía puede tumbar a los tiranos.”
Además, aunque Bitcoin ha avanzado un buen, Elizabeth piensa que todavía hay mucho camino para que más gente lo use en todo el mundo.
La plática también se alineó con lo que hace la Human Rights Foundation, la organización que arma el Oslo Freedom Forum. Ellos han estado promoviendo tecnologías abiertas como Bitcoin, Lightning Network y Nostr para activistas, periodistas y personas que viven bajo gobiernos restrictivos.
Según ellos, más de 6,200 millones de personas viven en lugares donde el control y la censura están a la orden del día, y por eso están buscando herramientas que no dependan de intermediarios ni de censura.
Por otro lado, esta conversación no podía dejar fuera a la inteligencia artificial. Stark y Perrin platicaron que la IA puede abrir puertas para que más personas tengan acceso a educación, economía e información. Y, como Bitcoin, modelos de IA abiertos podrían bajar las barreras y darle chances nuevas a millones.
Pero no todo es color de rosa: la IA también ha traído problemas, como las estafas con deepfakes que imitan a políticos y empresarios, y campañas de phishing cada vez más pro, ayudadas por IA generativa, que hacen sitios falsos para chantarle a los inversionistas.
Por ahora, esta charla muestra algo chido que va pasando en la tecnología. Mientras Bitcoin quiere descentralizar el dinero, la IA empieza a apostar por ser abierta para no caer en manos de las mega corporaciones. Lo que pase con estas dos tecnologías podría definir cuánto control tenemos sobre nuestra lana, nuestros datos y la info que consumimos en los próximos años. ¿Quién diría que de Noruega llegarían estas vibras?

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