¡Descubre cómo la minería de Bitcoin podría salvar la crisis eléctrica de Venezuela!

¡Descubre cómo la minería de Bitcoin podría salvar la crisis eléctrica de Venezuela!

En Venezuela no hay poca energía, el problema es que la red está hecha garras y no puede llevarla a donde se necesita. La súper represa del Guri produce un chorro de electricidad, pero como los cables y plantas están viejitos y dañados, la energía se pierde en el camino y no llega bien a las casas del centro y occidente. O sea, el país genera luz, pero se está yendo al limbo.

Un tipo llamado Alessandro Cecere, que trabaja en minería de Bitcoin, lanzó la idea de usar esa energía que se pierde para hacer minería de Bitcoin, como si fuera una “carga flexible”. ¿Qué quiere decir? Que en vez de mandar esa energía a la red, se usa para prender computadoras que minan bitcoins justo donde se genera la luz, cerca de las represas.

De cada 100 megavatios que hace Guri, solo llegan a los usuarios como 40, porque el sistema de transmisión está caído, con componentes viejos, problemas como robo de cobre y vandalismo. Eso lo confirman varios expertos, hasta firmas grandes como Siemens Energy y General Electric.

La propuesta no es que estas máquinas compitan con las casas por la luz, sino que cuando haya energía de sobra, que normalmente se pierde, las máquinas prendan y usen esa electricidad. Y si la gente en casa necesita más corriente, las máquinas se apagan al tiro. Así se evitarían apagones y se aprovecharía mejor la energía.

En el Zulia, hay otro plan. En vez de dejar que el gas que sale de los pozos petroleros se queme y contamine, usar ese gas para hacer electricidad que vaya a alimentar la minería de Bitcoin. Esto ayudaría a generar billete fresco para la economía local y cuidar el ambiente.

Un ejemplo que se puede tomar es lo que pasó en el Congo, en el Parque Nacional de Virunga. Ahí, cuando se les cayó todo por conflictos y enfermedades, usaron minería digital conectada a hidroeléctricas para convertir el agua extra en dinero que pagan a los guardaparques. Eso sirvió para salvar el parque, aunque claro, Venezuela tiene sus propias broncas políticas y regulatorias.

Pero no es sólo el Congo: lugares como Texas, Etiopía, Finlandia y Noruega ya usan esta idea para sacarle jugo a la energía que sobra, estabilizar la red y ganar dinero sin afectar a los usuarios.

Cecere dice que si la represa Guri se pone bien, Venezuela podría convertirse en una potencia minera de Bitcoin. Y ahora, gracias a unas licencias especiales que salieron en marzo de 2026, empresas gringas pueden ayudar con el sector eléctrico venezolano. Esto abre la puerta para que entre inversión privada y se pueda meter lana para arreglar plantas y hacer estas “cargas flexibles”.

Ya se armó un grupo técnico dentro de la Cámara Venezolana de Comercio Electrónico para darle seguimiento a estas ideas y buscar que el regreso de la minería sea ordenado, priorizando el uso de gas extra y sin cargar la red eléctrica que ya está fregada.

El debate sigue caliente. Algunos ingenieros ven en este plan la forma rápida de entrar billetes sin esperar años a que se arregle la red, mientras que otros temen que eso quite foco a arreglar la electricidad para las casas.

Con un potencial de 16 mil megavatios en el río Caroní y solo la mitad llegando a destino, hay un consenso: Venezuela está regalando mucha energía al aire que, si se aprovecha, podría financiar la reparación de su propio sistema eléctrico. ¡Hay banda para echarle ganas y recuperar lo que tenemos!

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