¡Descubre la verdad oculta: una mini mafia secreta mueve los hilos de Bitcoin Core!
¡Qué onda! Aquí les va la neta de lo que está pasando en el mundo de Bitcoin Core, contado de manera bien clara y con todo el sabor mexicano.
Resulta que Hodlonaut, un chavo bien conocido en la comunidad bitcoiner porque hasta le hizo paro en una bronca legal contra Craig Wright (el que dice ser Satoshi pero no lo es), publicó una serie de artículos donde sacó a la luz un rollo medio chueco. La neta es que entre 2018 y 2025, un grupito reducido de personas estaba controlando quién podía entrar a chambear en el desarrollo de Bitcoin Core, quién recibía lana para hacerlo y qué cambios se aceptaban o no.
Todo empezó a prenderse cuando en el otoño de 2025 Gloria Zhao, que era mantenedora de Bitcoin Core, metió un cambio en la versión 30 del software que dejaba meter muchísima más info (de 83 bytes a nada menos que 100,000 bytes) en las transacciones usando OP_RETURN. Esto causó un desmadre porque mucha raza en la comunidad empezó a decir que eso era puro spam, imágenes y archivos que ocupaban espacio sin hacer nada útil en el dinero.
Por tal motivo, miles de operadores de nodos (los compas que mantienen viva la red de Bitcoin) se lanzaron a usar otro cliente llamado Bitcoin Knots, que creció de apenas un 2% en abril de 2025 a más del 20% actualmente. Pero ojo, que casi el 78% sigue con Core.
Hodlonaut, que es un poco maximalista y bien cypherpunk (o sea, de los que sí creen en la privacidad y en la independencia digital), armó todo este rollo mostrando cómo tres grupos están súper relacionados y dirigidos por las mismas personas y quienes ponen la lana.
Estos grupos son:
-
Bitcoin Optech – Un boletín pa’ developers que también organiza cenas para que se junten los que hacen bitcoin. Lo lanzó John Newbery, un inglés que mueve mucho en Core, y estuvo financiado por Wences Casares (el mero mero de Xapo) y John Pfeffer, un inversionista.
-
Chaincode Labs – Una residencia en Nueva York para desarrolladores, bien exclusiva y sin reglas claras para escoger a la raza que entra. Muchos de los que mantienen Bitcoin Core han pasado por ahí.
-
Brink – Una organización que también financian Casares y Pfeffer, y donde Newbery cofundó y tiene mucho poder.
Lo que hace este trío es que Newbery termina controlando todos los puntos importantes del desarrollo: desde las cenas para hacer contactos, pasando por los programas para seleccionar a los devs, hasta los mentores que les enseñan y, claro, quienes les dan lana.
Hodlonaut cuenta dos ejemplos donde esta dinámica está clarísima:
-
Amiti Uttarwar, quien enamoró al grupo después de ser rechazada, porque volvió a intentarlo, conoció a Newbery en una cena, y al siguiente año ya estaba dentro, con financiamiento de Xapo gracias a los manejes de Newbery y el CEO de Chaincode, Adam Jonas.
-
Gloria Zhao, que al principio también la rechazaron en Chaincode, pero Jonas la contactó cuando ella estaba bien alejada del bitcoin y hasta quería sacar todo lo de blockchain de su currículum. Luego la llevó a conocer a los otros panas, y en menos de un año ya estaba dentro de Brink. Años después, en 2022, se volvió la primera mujer mantenedora oficial de Bitcoin Core.
Lo curioso aquí es que Gloria venía con ideas algo diferentes: en un ensayo que escribió antes de entrar a Bitcoin hablaba de la privacidad pero desde una perspectiva más institucional, no tanto a la cypherpunk, que va más por protegerse individualmente sin depender de gobiernos ni autoridades. Ella mencionaba cosas como los daños de los algoritmos que reproducen estereotipos, nada de la censura financiera ni la independencia personal que tanto defienden los cypherpunks.
Pero calma, no nomás es para tirar mala onda de las personas. Hodlonaut aclara que no dice que Gloria o Amiti no sean buenas con el código, ni que Newbery haya hecho algo con malas intenciones. Es normal que en grupos pequeños recomendamos a quienes conocemos y confiamos, pero cuando ese círculo es súper cerrado, puede llegar a ser problemático.
¿Y qué con los conflictos de interés? Pues resulta que Brink, la ONG que financia a muchos devs, decía en sus papeles oficiales que no tenía comités para decidir quién recibe dinero, aunque Mike Schmidt (su director) decía que sí tenían un comité que en la práctica no es muy transparente. Eso hace que Gloria, por ejemplo, evaluara solicitudes mientras ella también recibía billete de ellos.
Además, hay historias de contribuyentes valiosos como Jon Atack, que no pudieron entrar a Chaincode y tuvieron que chambear sin apoyo porque tuvieron roces con Newbery. Incluso se menciona que Newbery estuvo de acuerdo en intentar sacar a Luke Dashjr, un mantenedor importante de Knots, de un puesto clave.
Ahora, no se confundan: la calidad del código en Bitcoin Core está de diez. La primera auditoría externa hecha en 16 años por Quarkslab no encontró vulnerabilidades graves, así que la cosa técnica no está mal. El problema es quién decide qué código entra y quién está detrás del telón poniendo las reglas.
En resumen: el code puede ser bueno, pero la banda que controla la entrada y la agenda es un grupo bastante cerrado y con intereses bastante conectados, y eso no siempre es sano para un proyecto que quiere ser tan abierto y descentralizado como Bitcoin.
Ahí la tienen, banda. Ya saben que en el juego del Bitcoin no solo es cuestión de números y tecnología, sino también de política, poder y hasta los cotorreos de la comunidad. ¡Nos vemos en la próxima!

Respuestas