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En Venezuela, en la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), la Academia Blockchain, Trading y Criptoactivos lanzó un mural chido que homenajea a los cracks de la criptografía, la computación y el movimiento cypherpunk, esos que pusieron la base para que naciera Bitcoin.
El mural está justo enfrente de la entrada de la Academia y lo hicieron con la gente del área de Comunicaciones de la universidad. El diseño mezcla caras y nombres, tipo Alan Turing, Hal Finney y varios más, con un estilo Pop Art lleno de colores vivos y un toque glitch que le da onda.
La develación del mural se hizo dentro de la UCAB bajo el nombre “El Origen de la confianza: un homenaje a los arquitectos de la descentralización”. Arrancó con una charla de Aníbal Garrido, quien dirige la Academia, dándole un repaso a la historia y a conceptos clave como la libertad, el dinero y la tecnología, todo de manera sencilla pero profunda.
Garrido resaltó el trabajo de esos pioneros, mostrando cómo sus ideas y trabajos, tanto en lo filosófico como en lo técnico, llevaron a la creación de Bitcoin por parte del misterioso Satoshi Nakamoto. Después, junto con las autoridades de la universidad, destaparon este mural en el Edificio Cincuentenario, lugar donde se ubica la Academia BTC.
El mural es un collage lleno de color con los rostros y nombres de campeones como Alan Turing y Claude Shannon en la computación; los maestros de la criptografía Martin Hellman, Ralph Merkle, Cynthia Dwork, Phil Zimmermann, Stuart Haber y W. Scott Stornetta; cracks del movimiento cypherpunk como Eric Hughes, Timothy C. May, John Gilmore y Hal Finney; y visionarios del dinero digital antes de Bitcoin como David Chaum, Wei Dai, Adam Back y Nick Szabo.
Visualmente, el mural juega con muchos colores eléctricos, patrones hexagonales conectados y una composición bien dinámica, bien al estilo cypherpunk.
En entrevista con Cointelegraph en Español, Garrido dijo que este mural es un tributo para esos fundadores de una tecnología que trae beneficios a toda la raza, sin importar de dónde sean.
También destacó que, para él, que Satoshi Nakamoto desapareciera después de crear Bitcoin fue otro regalo para todos, porque le dio a esta tecnología una neutralidad única en su tipo.
Con esto, Garrido fue directo: Bitcoin no es de un japonés, norteamericano, africano o venezolano. Bitcoin es de todo el mundo.
Y pues ahí queda, un mural que no sólo se ve chido, sino que celebra a los heroes anónimos detrás de una revolución que apenas empieza.

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