¡No declararlas te puede salir caro! Descubre por qué declarar tus operaciones P2P con criptomonedas en Venezuela es la mejor jugada legal
El cierre del año fiscal en Venezuela, que se da este 31 de marzo de 2026, siempre llega con prisas y muchas preguntas, pero este año el protagonismo se lo lleva la banda que está metida en bitcoin (BTC) y criptomonedas.
En la Cumbre Crypto, que se armó del 26 al 28 de marzo en Nueva Esparta, Jan Domínguez, que es uno de los que fundó Cointable.app y forma parte de la Mesa Técnica Cripto en la Cámara Venezolana de Comercio Electrónico, dejó claro algo que muchos prefieren pasar por alto.
Resulta que las compraventas de activos digitales de persona a persona (P2P) sí requieren cumplir con los impuestos. Jan explicó que para evitar que te bloqueen las cuentas o que el SENIAT te caiga con multas, tienes que entender que estas transacciones no son “informales”, sino que forman parte de un sistema legal que pide que se rastreen esas operaciones.
Esto es súper importante porque vivimos en un país donde, aunque no oficialmente, todo está dolarizado, y las stablecoins como el USDT de Tether son la onda para el comercio diario. Pero ojo, que Jan aclaró un rollo técnico que a muchos confunde: «No es lo mismo hacer un cambio que hacer un intercambio».
¿Qué quiere decir? Pues que cambiar bolívares por dólares es diferente a intercambiar criptoactivos, que son cosas de naturaleza distinta. El bitcoin o cualquier otra cripto no es lo mismo que una moneda tradicional, y el resultado de estas transas puede ser ganancia o pérdida, explicó el contador venezolano.
Desde que en 2020 se aprobó la norma BA VEN-NIF 12, ya hay reglas para cómo se deben registrar estos activos digitales en los libros contables. Para un vendedor que opera P2P, sus criptos son como un “pseudoinventario”. Si vende rápido, esto entra como activo corriente, pero si lo guarda un rato, entra como otros activos. Y lo importante: cada movida hay que pasarla a bolívares y reportar las ganancias en el formulario de Impuesto Sobre la Renta (ISLR). También hay que tener presente que el Impuesto a las Grandes Transacciones Financieras (IGTF) sigue vigente si pagas con cripto.
Aunque la ley ya está desde hace rato, mucha gente no se organiza bien y se queda al margen. Formalizarse es la forma de no andar batallando con alertas de actividad sospechosa que activan los bancos, pero muchos vendedores chiquitos no tienen cómo hacer el KYC ni llevan libros contables claros, así que quedan expuestos. El 31 de marzo es la fecha para declarar la renta, pero puedes mandar declaraciones sustitutas si te atrasaste.
Jan puso el ejemplo claro: “El SENIAT ya se está metiendo en las universidades a estudiar cómo funciona todo este rollo de cripto. Por eso les digo, ser transparentes no es si te da la gana, es la única forma segura de que tu negocio no se vuelva polvo mañana con un bloqueo o una sanción”.
### 2026, el año para resetear la cultura tributaria
Para Jan, este 2026 es la oportunidad para que todos cambiemos la idea sobre los impuestos, sobre todo si trabajamos con cripto. Declarar el ISLR no es sólo un choro, es una obligación para quien gana plata legal y ayuda a que el Estado sepa qué anda pasando, haciendo todo claro y rastreable. Además, si haces bien las cosas, puede ayudarte a entrarle a créditos o sistemas financieros más formales.
“Declarar no es pagar, es ser ciudadano. Es decirle al Estado que quieres echarle cabeza y que tu comercio tiene sentido, que puede verse claro y no te andas escondiendo”, dice Jan.
Además, comentó que Cointable.app, que lanzaron el 19 de febrero de este año después de medio año de chambear duro, ayuda a importar transacciones desde Binance y otras plataformas, calcula ganancias y pérdidas y hasta armamos los reportes que pide la ley. Eso sí, todavía hay poca gente que se anima a usarla porque la resistencia a declarar sigue fuerte.
Comparó el comercio P2P con el de un vendedor que compra plátanos en mayoreo para vender al detal: los dos son negocios que deben llevar contabilidad y cumplir con los impuestos según el Código de Comercio.
El SENIAT pide la declaración de ISLR a quienes llevan más de 183 días viviendo en Venezuela y ganan más de lo mínimo establecido. Las ganancias por vender cripto se tienen que incluir en esa declaración. Aunque no hay un impuesto exclusivo para crypto, las reglas del ISLR ya lo cubren, pero ojo, porque muy probablemente pronto venga uno específico para las criptomonedas. “Se los juro que está en camino”, soltó Jan.
Esta movida ocurre justo en un momento clave, donde muchos usan stablecoins para protegerse de la locura del bolívar y poder sobrevivir mejor el día a día.
Así que ya sabes, si estás en el rollo cripto en Venezuela, es hora de ponerse pilas con los impuestos y no dejar que te agarre desprevenido el SENIAT.

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