La CFTC arma un escuadrón secreto para vigilar tus criptomonedas ¡No podrás creer lo que harán!
La banda francesa Zama, que está metida en el rollo de la criptografía, se alió con T-REX Ledger, apoyados por Apex, para ponerle una capa extra de privacidad a los activos que usan el estándar ERC-3643. Este estándar deja a los emisores meter control de identidad y reglas para mover esos activos en formato token.
Zama, que en 2024 juntó 73 millones de dólares para llevar su tecnología de cifrado súper avanzada (FHE) al siguiente nivel, dice que esta unión busca que la privacidad no sea solo un extra, sino parte natural de cómo se manejan los activos tokenizados.
Con esta jugada, las instituciones podrán usar blockchains públicas sin andar exponiendo datos delicados ni posiciones secretas, algo que antes frenaba a muchos para adoptar estas redes en activos regulados.
Ahora que todo el mundo anda platicando sobre cómo manejar la privacidad en el blockchain, la cosa está bien de pelea: hay quienes apuestan por sistemas de conocimiento cero, otros prefieren blockchains permissionadas y luego está el cifrado FHE queriendo meter hielo en la peda.
El mero mero de Zama, Rand Hindi, contó que quienes usen T-REX podrán “proteger” sus tokens ERC-3643 envolviéndolos en versiones confidenciales, guardando los saldos igualitos, pero con las transferencias súper encriptadas, de punta a punta.
T-REX Ledger es como una capa neutral que se arma encima del ERC-3643, donde la identidad y el cumplimiento están en contratos inteligentes, pero los datos confidenciales de KYC se quedan fuera de la cadena. Esto permite que los emisores manejen info delicada —como tasas o impuestos— sin que nadie en la red pública se entere.
Hindi añadió que con esto se acaban esas broncas de elegir entre cumplir con la ley o guardar secreto, porque ambas cosas van en un solo paquete, bien chido y programable, no en cajas separadas.
Mientras tanto, la banda de infraestructura está en plena discusión sobre cómo cuidar la privacidad y la interoperabilidad en el blockchain.
Alex Gluchowski, el jefe de Matter Labs, dice que las pruebas de conocimiento cero, como Prividium de zkSync, son la neta para que las empresas tengan privacidad y puedan operar en redes como Ethereum sin arruinar la compatibilidad.
Estas pruebas permiten mostrar que una transacción es legítima sin tener que sacar a la luz los detalles, amarrando todo con la seguridad que da Ethereum.
Pero Shaul Kfir, de Digital Asset, piensa que eso no es tan necesario para la mayoría de los activos reales y que su sistema permissionado de Canton ya combina privacidad con interoperabilidad sin que se tenga que revalidar todo cada vez.
Además, Kfir aclara que la cripto no puede sustituir las leyes; los hacks que ha habido muestran que las instituciones siguen dependiendo de los tribunales para resolver broncas sobre intenciones en las transacciones.
Hindi tiene otra visión con su FHE: dice que es complemento de las dos ideas anteriores y que ayuda a resolver un “problema de estado compartido” al dejar que las redes hagan cálculos con datos cifrados de varias personas a la vez, en lugar de tener todo aislado o validar pruebas por separado.
Esto, dice, abre la puerta a flujos de trabajo privados y conformes en finanzas descentralizadas, así como verificaciones diarias para reguladores en redes públicas, con solo unos segundos de retraso por el cifrado, pero sin afectar el rendimiento ni la compatibilidad de T-REX.
Así que pues, la cosa va para largo y las opciones para meterle privacidad a la cripto están bien candentes y en competencia directa. Estaremos al tiro para ver quién se lleva la corona.

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