¡Blockstream presenta SHRIMPS, las súper firmas de Bitcoin que las computadoras cuánticas no pueden hackear!

¡Blockstream presenta SHRIMPS, las súper firmas de Bitcoin que las computadoras cuánticas no pueden hackear!
  • El estándar de Blockstream crea firmas de aproximadamente 2,564 bytes, mientras que el estándar SLH-DSA genera firmas de 7,872 bytes.
  • Según Google, los recursos cuánticos que se necesitan para romper Bitcoin son casi 20 veces menos de lo que se había pensado antes.

Blockstream Research, la rama de investigación de la empresa que fundó Adam Back, soltó el 30 de marzo su nuevo invento: SHRIMPS, un esquema de firma digital que aguanta el ataque de computadoras cuánticas.

¿Y para qué sirve? Pues cada vez que mueves Bitcoin de tu billetera, necesitas firmar digitalmente la transacción para probar que eres el dueño. SHRIMPS viene a cambiar el sistema actual (que usa el algoritmo ECDSA) por uno que no se deje hackear con la súper computación cuántica, y está pensado para que funcione bien cuando usas varios dispositivos al mismo tiempo.

Según su documento, este nuevo método produce firmas de cerca de 2,564 bytes con una seguridad buenísima de 128 bits, que es como tres veces más chiquito que el estándar SLH-DSA que ya aprobó el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST) en Estados Unidos este 2024 y que genera firmas de 7,872 bytes. Para que te des una idea, las firmas Schnorr que usamos desde Taproot en 2021 pesan nada más 64 bytes.

¿Por qué importa el tamaño? En Bitcoin todo cuenta, porque cada firma ocupa espacio en el bloque, y los bloques no son infinitos. Si las firmas son grandes, caben menos transacciones, suben las comisiones y los nodos necesitan más espacio para guardar todo.

Hoy en día las firmas ECDSA pesan entre 70 y 75 bytes, y cambiar a firmas poscuánticas implica un salto brutal en tamaño, así que hacerlas más chicas es clave.

Por ejemplo, BTQ Technologies hizo una red de prueba de Bitcoin con firmas poscuánticas basadas en el estándar ML-DSA del NIST, pero las firmas eran tan pesadas que tuvieron que subir el límite de tamaño por bloque de 4 MB a 64 MB para que no se trancara la red. SHRIMPS quiere que eso no pase.

Mientras tanto, Google Quantum AI soltó un estudio que reduce casi 20 veces los recursos cuánticos que se necesitarían para atacar a Bitcoin, y dice que con una computadora cuántica sería posible sacar la clave privada de una transacción en unos nueve minutos, menos del tiempo que tarda en confirmarse un bloque. Eso abre la puerta a que alguien pueda robar transacciones antes de que se registren.

¿Y qué es SHRIMPS en serio? Pues en diciembre de 2025 Blockstream presentó SHRINCS, que es un esquema poscuántico basado en funciones hash (esas que se usan para seguridad y que las computadoras cuánticas no pueden romper fácil). SHRINCS saca firmas super chiquitas, de unos 324 bytes, pero tiene un problema: funciona muy bien en un solo dispositivo, pero si quieres usar varios (como un backup), entonces las firmas crecen mucho y pierdes ventaja.

Aquí llega SHRIMPS con la solución: permite que varios dispositivos con la misma semilla (como tu wallet principal y tu backup) puedan firmar sin broncas y manteniendo un tamaño decente de 2,564 bytes por firma.

SHRIMPS se basa en SPHINCS+, un estándar aprobado por el NIST que usa funciones hash muy probadas y confiables, no esas cosas nuevas que están más verdes como las basadas en retículas o isogenias.

La idea es que cada dispositivo decida qué tipo de firma usar según su historia, y este sistema aguanta hasta 1024 dispositivos firmando con la misma clave.

¿Qué significa esto para ti que usas Bitcoin? Pues que si tienes varios dispositivos con tu misma wallet, puedes mandar transacciones poscuánticas desde cualquiera sin tener que estar sincronizándolos todo el tiempo. Eso sí, cada dispositivo debe llevar la cuenta de cuántas firmas ha hecho, porque si se pierde ese registro puede gastar algunas firmas en modo “respaldo”, que son un poco más pesadas, pero la seguridad se deteriora poco a poco, no de un jalón.

Además, puedes mezclar SHRIMPS con SHRINCS: tu dispositivo principal firma con el esquema más chico (324 bytes), y tus dispositivos de respaldo usan SHRIMPS (2,564 bytes), para no pasarse de peso.

Sí, tiene sus limitantes, pero al menos esta cosa intenta arreglar dos broncas al mismo tiempo: el tamaño de las firmas y la protección contra ataques cuánticos.

No es la primera vez que Blockstream se mete con esto. A principio de marzo hicieron las primeras transacciones con firmas poscuánticas en Liquid Network, que es una sidechain de Bitcoin que ellos controlan. Lo hicieron sin cambiar las reglas de Liquid, gracias a Simplicity, un lenguaje para contratos inteligentes que les ayudó a meter el verificador de firmas poscuánticas.

Pero ojo: SHRINCS y SHRIMPS son proyectos nuevos de Blockstream y todavía tienen que pasar por revisiones de seguridad independientes, a diferencia de los estándares NIST que llevan años en revisión mundial.

Para meter cualquiera de estos sistemas en Bitcoin de verdad se requiere una noticia bomba: consenso entre desarrolladores, mineros y nodos, y no hay propuesta ni fecha clara para eso por ahora.

Lo que sí está claro es que la amenaza cuántica se acerca más rápido de lo que muchos pensaban, y distintos grupos ya están moviendo piezas para proteger a Bitcoin. La pregunta no es si habrá que cambiar, sino cuándo la comunidad dará el sí.

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