¡CriptoNoticias arrasa en Latinoamérica: el medio cripto que todos están devorando!

¡CriptoNoticias arrasa en Latinoamérica: el medio cripto que todos están devorando!

Ethereum es la segunda criptomoneda más chida después de Bitcoin, y no es solo una moneda digital cualquiera. Sus creadores la inventaron como una red global, como una compu gigante donde se pueden correr programas llamados contratos inteligentes. Gracias a eso, Ethereum puso en movimiento todo el rollo de las finanzas descentralizadas (DeFi) y los famosos NFTs, cambiando cómo vemos la propiedad y las transacciones online.

La idea de Ethereum es que no haya pedos con intermediarios. En el mundo tradicional, los bancos son los que controlan el dinero y verifican todo, y en el arte o la música, las galerías o disqueras deciden quién tiene qué. Ethereum quiere que las personas se lleven directamente, sin intermediarios, usando sus contratos inteligentes, que son como acuerdos que se cumplen solos cuando se dan las condiciones, sin necesidad de confiar en nadie más. Esto ha abierto la puerta para una economía digital nueva y más libre.

Aunque la onda de un internet sin control central no es nada nuevo, Ethereum fue quien lo llevó a otro nivel. Las aplicaciones descentralizadas (dApps) que corren en su red van desde préstamos hasta mercados de arte digital y juegos. La red es como un sistema operativo para estas apps, donde los programadores pueden hacer lo que quieran.

Al principio, Ethereum usaba un sistema de minería parecido al de Bitcoin, donde las computadoras competían para resolver problemas bien difíciles, ganándose el derecho de agregar bloques de información. Este proceso gastaba mucha energía y subía harto las comisiones, lo que complicaba que más gente lo usara. Por eso, la red necesitaba ser más rápida y barata para que más personas se animaran a usarla.

Entonces los desarrolladores se aventaron a cambiar el rollo y pasaron a un sistema llamado prueba de participación (PoS). En vez de minar con pura fuerza bruta, ahora los “validadores” bloquean un poco de Ethereum para poder verificar transacciones y crear bloques. Este cambio bajó un chorro el consumo de energía y ayudó a que la red sea más sostenible y preparada para futuras mejoras.

Este movimiento no fue solo técnico, también es un plan para que Ethereum sea más amigable con el ambiente y más efectivo. Además, esta forma nueva permite que la red use trucos como el sharding y las soluciones de capa dos, que hacen transacciones fuera de la cadena principal, para que todo vaya más rápido y barato.

La meta es que Ethereum sea una red rápida, accesible y con comisiones bajas, un internet donde los activos digitales se muevan con la misma facilidad que los datos que usamos todos los días.

Aunque Ethereum se rifa, no está solo en esta carrera. Aparecieron muchos competidores que prometen ser más rápidos o baratos, o que se enfocan en cosas específicas como juegos o identidad digital. Esta competencia es buena, porque obliga a Ethereum a seguir mejorando y a demostrar por qué todavía es la favorita de la mayoría.

Lo fuerte de Ethereum está en su comunidad: un montón de desarrolladores, apps y usuarios que lo hacen difícil de igualar. Tiene una red gigante y segura de nodos y validadores, creando un ecosistema sólido.

Pero para que Ethereum siga en la cima, no basta con ser la mejor tecnología. La neta es que la gente no usa algo solo porque sea descentralizado, sino porque les resuelve la vida fácil. Si una solución centralizada es más rápida, barata y sencilla, quizá la van a elegir sin chistar.

El éxito de Ethereum no depende de que todos amen la idea de la descentralización, sino de que funcione mejor que el sistema tradicional. Si pagar con Ethereum es tan rápido y barato como una tarjeta o transferencia, pues se va a usar sin broncas. En el arte digital, si los creadores ganan más y directo por su chamba, los NFTs se van a quedar.

El reto para Ethereum no es solo ganarle a otras criptos, sino competir con los sistemas que ya usamos en la vida diaria. Al final, la raza usa lo que les funciona mejor, y si esa herramienta resulta ser descentralizada, pues adelante.

Quizá el sueño del internet 100% descentralizado sea ideal, pero la realidad es que Ethereum tal vez se cuele en nuestra vida diaria sin que nos demos cuenta, funcionando de fondo como una capa segura y eficiente para muchas aplicaciones que usamos hoy en día. Su mayor victoria podría ser ser tan confiable que casi nadie note cómo trabaja, como el protocolo que mueve internet sin que nadie se raye.

Ojo: Todo lo que lees aquí no es consejo para invertir y siempre es bueno investigar bien antes de mover lana en criptos o cualquier inversión.

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