¡PEPE y BONK dejan atrás a BTC y ETH mientras la “estrategia barra de pesas” arrasa en Crypto Daybook Americas!
Paraguay se puso bien pilas y acaba de soltar la Resolución General Nº 47/2026 para meter orden fiscal en el rollo de los activos digitales. La DNIT, que es como la jefaza de los impuestos allá, ya quiere que todos los que andan con criptoactivos le pasen cuento al fisco sobre sus movidas con criptomonedas, creando el primer sistema formal de control fiscal para esto en el país.
¿Y qué onda con esto? Pues si alguien hace transacciones de cripto más grandes a 5 mil dólares al año, tiene que reportar todo: comprar, vender, cambiar una criptomoneda por otra, tener digitales, pagar con ellas, y también todo lo que tenga que ver con minería, staking, lending y yield farming. O sea, nada se queda fuera.
Además, no solo es puro billete o monedas digitales; la ley también quiere que digan sobre donaciones, herencias y hasta transacciones con esos NFTs que están tan de moda. Y ojo, que no importa si las operaciones se hacen en plataformas de otro país o directito entre personas (peer-to-peer), todo tiene que estar en la lista para reportar.
La DNIT quiere que cada movimiento venga con todos los detalles, desde la fecha y hora, quiénes participan, las direcciones de las wallets, qué tipo de cripto estuvo en juego, cuánto exactamente y su valor en dólares con hasta diez decimales. También hay que decir cuánto se pagó de comisión y gas fees, y hasta el hash de la transacción. Todo esto se va a meter en el sistema Marangatu, que es la plataforma que usan para manejar todo lo de los impuestos. Y eso se apunta en el Registro Único del Contribuyente con un código especial: 959-DJI Criptoactivos.
La DNIT está haciendo esto como parte de su plan para modernizar el cobro de impuestos. La idea es que no se les escape ni un centavo y que se entienda mejor cómo funciona el mundo digital en Paraguay.
Un experto en cripto llamado Joaquín Morinigo dice que esta regulación es un parteaguas. Según él, Paraguay se está echando al agua con una nueva etapa en su mundo cripto, porque ahora sí hay un sistema oficial para rastrear todo el movimiento de activos digitales.
Morinigo dice que la norma no es cualquier cosa: mete el dedo en muchas actividades, y además no se rajan si las transacciones son en exchanges de otros países o directamente entre personas.
En resumen, el mundo se está poniendo serio con las criptos y los gobiernos ya no quieren jugar a las escondidas. Quieren transparencia y que todos cumplan con sus obligaciones. En Paraguay, esta nueva medida promete aclarar qué se tiene que declarar y darle más herramientas a las autoridades para seguirle la pista al mercado cripto que está creciendo a toda velocidad.
Y pues eso, pilas con todo lo que hagan en cripto porque ahora el SAT local va a querer saber cada paso que den. ¡Que no se les pase de largo!

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