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¿Has escuchado de Wormhole? Es un chido protocolo que ayuda a que los activos puedan moverse entre diferentes blockchains, o sea, como un puente para que diferentes redes se hablen entre ellas. Bueno, pues están haciendo unos cambios interesantes en su token nativo, el Wormhole (W). Ahora van a meter una reserva de tokens y van a darle más jugo a quienes apuesten sus tokens (stakers), ofreciéndoles mejor rendimiento. Esto puede cambiar un poco cómo se controla todo el protocolo, porque tienes que tener tokens en stake para poder votar y decidir qué onda con Wormhole.
El miércoles pasado, pusieron sobre la mesa tres grandes cambios: primero, una reserva de tokens W que se va a llenar con las comisiones y las ganancias del protocolo; segundo, un rendimiento base del 4% para el staking, pero si te pones activo en el ecosistema, puedes ganar todavía más; y tercero, en vez de soltar un chorro de tokens de golpe, van a hacer liberaciones cada 15 días, para que todo sea más ordenado.
Según la banda de Wormhole, la misión es que en uno o dos años se triplique la cantidad de activos que pasan por ahí, y para eso necesitarán que más tokens se queden congelados mientras la plataforma crece. ¿Sabías que Wormhole empezó a finales de 2020 como un puente entre Ethereum y Solana? Su token nació el 3 de abril de 2024, arrancando con un precio de 1.66 dólares, pero luego se cayó a 0.54 en un par de semanas. Con la actualización, su precio subió un 6.3% y pues eso animó a muchos.
En X (antes Twitter) hubo un buen revuelo con la noticia, aunque no todos quedaron contentos. Algunos querían un segundo airdrop (regalito de tokens) o que lanzaran algo para quemar tokens y así subir el precio, pero eso no está en sus planes por ahora.
La neta es que el wormhole W no solo sirve para ganar lana con staking, sino también para votar y decidir hacia dónde va todo esto. En este momento, hay como 45 millones de dólares en tokens en staking, y ya se usaron 485 millones de tokens para votar. El que más manda en la gobernanza del protocolo es Dan Reecer, uno de los fundadores, que tiene más de 30 millones de dólares en tokens en stake. Ese vato controla casi un cuarto de todo el poder de voto, nada más.
Por cierto, intentaron hablar con Wormhole para que nos contaran más, pero no hubo respuesta todavía.
En el mundo cripto, protocolos como Wormhole están bien parados porque permiten que diferentes redes trabajen juntas. Eso es súper importante para cosas como las stablecoins o para poner activos reales (RWA) en varias blockchains. Aunque Wormhole no está solo, pues tiene competencia fuerte como Chainlink, LayerZero y Axelar, que también están trabajando en esas conexiones entre cadenas.
Así que, si te late el rollo cripto y las cadenas cruzadas, Wormhole está como en la mira de muchos para los próximos tiros.

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