¡Increíble! Así fue como unos peluches salvaron a los Pudgy Penguins de la bancarrota 🎉🐧

Hace solo tres años, Pudgy Penguins, esa marca de tokens NFT de pingüinos rechonchos, andaba casi en la lona. Pero hoy, se espera que cierre el año con unos 50 millones de dólares de ingresos. ¿Cómo pasó ese milagro? Pues todo gracias a Luca Schnetzler, o como le dicen en redes, Luca Netz.

Antes de meterse en el mundo cripto, Luca se hizo de lana vendiendo joyería por Instagram y luego se aventó como director de marketing para unos juguetes bien chinos llamados Gel Blaster. En la onda blockchain, era un superfan y uno de los que más Pudgy Penguins tenía, pero la cosa no pintaba nada bien: en abril de 2022, los pingüinitos tocaron fondo en precio. No se quedó de brazos cruzados y se aventó a comprar la empresa dueña, Igloo, con 2.5 millones en Ethereum, bien jugado.

Pero ahí no acaba la historia: justo cuando Luca pensaba que todo podía resurgir, cayó el rollo de Terra en mayo de 2022 y el mercado cripto se puso bien bajoneado. Los NFTs perdieron valor y parecía que la compra iba directo al fracaso. En una entrevista, Luca dijo que, si no empezaba a levantar dinero rápido, la empresa se iba a quedar sin un peso en seis meses. Y que ganar dinero solo con Web3 se veía difícil, así que mejor apostó por los productos físicos, que es lo que él sí sabe hacer.

Así que se puso las pilas, llevó a Pudgy Penguins a la industria de los juguetes físicos. Al principio, apenas alcanzaba para cubrir gastos, pero ahora esos juguetes están vendiéndose como pan caliente y han convertido a la marca en una máquina de hacer billete.

Además, los coleccionables físicos están pegando duro otra vez, y eso abre la puerta para que los NFTs como Pudgy Penguins tengan un nuevo boom.

Luca también tiene historia para contar: creció moviéndose de casa en casa, la escuela secundaria no fue lo suyo, y se decidió a salir adelante por su cuenta. A los 18 años ya había hecho su primer millón vendiendo joyas por drop-shipping en Instagram, usando páginas de fans de hip hop para promocionarse. Después, jaló como marketing de Gel Blaster, y cuando el mercado de NFTs se vino abajo, usó su experiencia en productos físicos para darle vida nueva a Pudgy Penguins.

Lo chido de Luca es que no se obsesionó solo con las redes típicas de cripto como X, Discord o Telegram. Para él, Instagram era el terreno ganado, porque cuando pisa tiendas como Walmart o Target, a nadie le importa el rollo técnico del cripto, sino que vean la marca y la comunidad que tiene. Y justo ahí, Pudgy tiene casi dos millones de seguidores en Instagram, y eso marca mucho la diferencia.

En cuanto a NFTs, aunque muchos decían que estaban muertos, algunas colecciones y sobre todo los coleccionables físicos han vuelto a prender la chispa. Plataformas como eBay reportan que las ventas de cosas como tarjetas Pokémon están por las nubes, y eso emociona a Luca.

De hecho, coleccionables como Labubu —esos muñequitos raros y misteriosos— están volviéndose super populares y vendiéndose carísimos. Y los digitales con su par física, como Courtyard, que funciona como una máquina expendedora de coleccionables y sorteos, están pegando bien fuerte.

Luca dice que nunca ha visto tanto potencial en los NFTs para los próximos años, sobre todo porque ahora están entrando los compradores chavos como tú y yo, que buscan algo divertido, algo para coleccionar y presumir.

¿Y qué sigue para Pudgy Penguins? Pues quieren ser la mascota oficial de las criptomonedas, no nomás un NFT chistoso. En diciembre 2024 sacaron su memecoin Pengu en Solana, con un airdrop de mil quinientos millones de dólares. Aunque al principio el precio se cayó, ya se empezó a levantar gracias al empuje de la marca, los NFTs y hasta están buscando entrar en fondos de inversión tipo ETF.

Mientras algunos proyectos de NFTs se quedaron en el olvido o se desinflaron, Pudgy Penguins apostó por construir una marca que dure, con juguetes, redes sociales y comunidad real. Para Luca, eso fue clave para sobrevivir cuando todo el mundo se venía abajo por la locura del cripto.

Así que ya sabes, si creías que los pingüinos gorditos sólo existían en memes, ahora son un éxito que combina el mundo digital con lo tangible… y todo nace de un chavo que supo dar un giro cuando la banda en cripto se estaba cayendo. ¡Échale ojo!

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