¡La Puerta Secreta de Seguridad de Vercel que Todos Debes Conocer!
¡Órale, banda crypto! Aquí les va la pura verdad sobre el Ethereum (ETH), al estilo bien chilango y sin tanto rollo.
Primero que nada, las bases de Ethereum están firmes como rola de café en la mañanita: el 28% de todos los ETH están en staking, o sea, bien guardaditos y generando ganancias. Además, los ethers en las casas de cambio andan en el punto más bajo desde 2016, y los nuevos jales que quieren comprar no paran de llegar.
La red está trabajando al cien, casi siempre al límite, aunque ya le han subido el tope de gas para que quepa más gente. Esto quiere decir que la demanda por usar Ethereum sigue fuerte, como el chile en los tacos.
Ahora, hablemos de billete. El precio del ETH subió un 50% en solo dos semanas, recuperando la atención del mercado que andaba medio apagadón. Pero todavía está un 23% abajo del superpico que tuvo en noviembre de 2021. Los que saben del tema dicen que podría doblar su precio y más, si se pone chido todo.
¿Será que lo mejor de Ethereum está por venir? Los números y el movimiento en la blockchain dicen que sí, que apenas va empezando la fiesta.
En los gráficos, Ethereum todavía no es la estrella del show. Aunque ha subido, todavía está medio rezagado en comparación con Bitcoin, que en el último año se puso bien fuerte y subió un 74%, mientras que Ethereum bajó un 28%. Pero ojo, esa fuerza de Bitcoin también ha dejado a Ethereum con chance de recuperarse y brillar. Si cruza los 4,000 dólares, se viene algo bueno, según los que saben.
Un análisis medio nerd llamado las Ondas de Elliott dice que Ethereum está en pleno impulso y que podría llegar a unos 9,000 dólares para principios de 2026, siempre y cuando la economía no se vaya por el caño.
Ahora la cosa onchain se pone interesante: hay más de 34 millones de ETH en staking, que significa que son como los que apuestan a que el Ethereum va a subir y no van a mover sus varos por largo rato. Esto baja la cantidad que hay dando vueltas y hace que el precio pueda subir.
Además, la cantidad de ETH en los exchanges está en su nivel más bajo desde hace años, lo que quiere decir que menos gente está dispuesta a vender, y eso también es buenísima onda para los precios.
Los nuevos compradores están llegando con todo, desde julio ya se notó que aumentó en un 16% la cantidad de ETH en manos de gente que está entrando fresco al mercado. Eso es señal de que el interés se está calentando otra vez.
También se está viendo que el dinero está entrando fuerte en los ETF de Ether, con más de 4,000 millones de dólares en solo dos semanas, lo que le da todavía más power al asunto.
El 94.4% del ETH tiene ganancia, pero la gente todavía no se pone loca ni en modo “euforia total”. Esto quiere decir que todavía hay chance de que el precio suba más sin que todos se vuelvan locos.
Y hablando de acción real, más allá de la especulación: el uso de Ethereum no para de crecer. Las comisiones por transacción están bajísimas, lo que significa que la red está bien optimizada, y cada vez se usa más en cosas chidas y nuevas.
Ethereum ha ido subiendo poco a poco el límite de gas para que entren más transacciones, y cada vez que hacen la subida, todo se llena en chinga, señal de que la red está al cien y la raza quiere seguir usando la plataforma sin paro.
Los NFTs ya no son los que más transacciones jalan, ahora son otro tipo de aplicaciones, como los rollups, automatización y otros proyectos que están agarrando fuerza.
Las stablecoins y las transferencias normales de ETH también están subiendo, lo que muestra que cada vez hay más movimiento y más gente haciendo sus rollos con Ethereum.
Así que ya saben, raza, Ethereum está prendiendo y aunque todavía no se desmadre la fiesta, todo indica que viene algo bien cabrón. Más vale estar al tiro, ¿no?
Eso sí, recuerden: este desmadre de las cripto siempre tiene sus riesgos, y aquí nadie regala nada. Investiga bien antes de jugarte la lana. ¡Échenle ganas y a darle!
Respuestas