¡Dogecoin se dispara un 5% en las últimas horas y el volumen explota a 615 millones! ¿Qué está pasando con DOGE?
¡Órale! Resulta que el mundo de las criptomonedas se está poniendo bien intenso, pero no por lo bueno, sino porque los cibercriminales andan a toda máquina. Según unos panas expertos en ciberseguridad, el rollo de la regulación lenta, el miedo a perderse de algo (el famoso FOMO) y que cada vez más banda se mete al juego, están armando un “superciclo” de delitos en cripto.
En los primeros seis meses de 2025, las pérdidas por fraudes y hackeos en cripto rompieron récords, hasta más que todo lo que se perdió en 2024. Eso suena a mucho billete volando, ¿no?
Bill Callahan, un exagente de la DEA que ahora anda investigando cripto, cuenta que la falta de reglas, más el hype y el FOMO, están como regalito para los delincuentes. No necesariamente dice que sea un superciclo, pero todo indica que hay mucha actividad chueca. Las memecoins y los nuevos tokens explosivos están llenando la cancha para que se armen robos, estafas y esquemas falsos por todos lados.
¿Por qué andan tan prendidos los criminales? Pues porque robar cripto es relativamente fácil y ofrece anonimato. Callahan dice que claro, ellos tienen tiempo, lana y recursos para afinar sus jugadas, y no necesitan ganar siempre para hacerse de un buen pedazo.
La banda de CertiK, que se dedica a hacerle ojitos a la blockchain, publicó que en 2025 la pérdida promedio por incidente es de unos 4.3 millones de dólares, y la media ronda los 104 mil dólares. Una chulada de números, ¿no?
Natalie Newson, investigadora de CertiK, dice que hay una mezcla medio peligrosa: influencers que lanzan tokens dudosos, movidas rápidas para hacer lana fácil y dejar a la banda común con el ojo cuadrado.
Otra firma que se dedica a vigilar el mercado, Solidus Labs, encontró que casi todos los tokens en una plataforma llamada Pump.fun están con todo el rollo de pump-and-dump, o sea, inflar y vender para tronar el mercado y que la raza pierda.
Mientras tanto, los encargados de poner orden la tienen difícil: poco presupuesto, problemas entre países y unos hackers cada día más pilas y tecnológicos.
Una firma llamada Chainalysis sacó un reporte que dice que los métodos para lavar lana en cripto son bien complicados y eso tiene a los policías y reguladores con el Jesús en la boca, porque se les está haciendo bola el engrudo.
Newson cree que si mejoraran los contratos inteligentes y la banda se eduque más, quizás se pueda enderezar el camino, pero admite que nunca se va a poder parar a los malos al 100%.
Por otro lado, Hank Huang, el mero mero de Kronos Research, piensa que los reguladores están bien disparejos: a veces se le van duro y otras veces ni le entran. Eso hace que se abra un terreno fértil para que el delito crezca en cripto. Dice que no se trata de meter más reglas locas, sino de hacerlas bien pensadas para que la banda use cripto sin tanto miedo.
A pesar de que la policía en todo el mundo anda persiguiendo a los malos, como en mercados de la darknet, Huang dice que eliminar las pérdidas es misión imposible. Los mercados descentralizados y los usuarios anónimos siempre van a atraer a los buenos y los malos.
Lo que sí hay que hacer es proteger a la gente para que no pierda tanto, porque al final no es solo cripto, todas las industrias tienen broncas, pero la rapidez y que todo es global hacen que cripto sea un blanco más fácil.
Así que ya saben, la cripto es un terreno bien padre, pero con sus riesgos y los malandros al acecho. Si van a entrarle, pilas y siempre investiguen bien antes de aventarse. ¡Ánimo!

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