¡Bancos vs DeFi: La Batalla Épica por Dominar tu Dinero! ¿Aliados o Enemigos?

La charla sobre qué le espera al mundo financiero muchas veces se pinta como una pelea entre lo clásico y lo nuevo. Hay quienes creen que un sistema va a acabar con el otro, y que las finanzas descentralizadas, o DeFi, serán las rivales directas de la banca tradicional. Pero, si le damos una checada más a fondo, la verdad es que las cosas van por otro lado: cada vez más se están echando la mano y trabajando juntos.

Desde hace rato, las fintech llegaron a cambiarle la jugada a los bancos. Al principio, parecían todo un peligro para los viejos conocidos, porque traían soluciones rápidas y más baratas, como pagos digitales, préstamos por internet y apps para controlar tu lana. Esto hizo que los bancos se pusieran las pilas y actualizaran sus viejas formas de trabajar.

Después de un rato, las dos partes se dieron cuenta de que podrían sacarle ventaja si unían fuerzas. Los bancos tenían la confianza de la gente y un montón de clientes, además de saber cómo lidiar con las reglas del juego financiero. Las fintech, por otro lado, ponían toda la energía en la tecnología y en que todo fuera súper cómodo para el usuario. Así que comenzaron a hacer alianzas, a invertir en startups y a usar nuevas tecnologías para crear juntos productos que le sirvieran a todos. La neta, así ambos salían ganando.

Ahora, con el tema de DeFi y la banca tradicional, pasa algo parecido: un tira y afloja entre competir y sumarse al juego del otro. DeFi usa blockchain para cortar a los intermediarios, dándote la chance de hacer préstamos, seguros o intercambios sin un banco metido en medio. Esto suena a más barato, abierto las 24/7 y con la posibilidad de ganar más porque quitas a los que cobran comisión. Sin duda, es un golpe directo al sistema tradicional.

Pero ojo, que DeFi también puede ayudar a los bancos. La blockchain puede hacer que todo sea más rápido y barato para ellos, con contratos inteligentes que automatizan procesos complicados. También pueden crear versiones digitales de cosas reales, como casas o cuadros, para abrir mercados nuevos y darle liquidez a su negocio.

Además, DeFi puede llevar servicios financieros a quien no tiene acceso a un banco, algo que a los bancos les interesa porque así pueden llegar a más gente. La seguridad y transparencia de blockchain pueden fortalecer la confiabilidad del sistema bancario, aunque también trae sus retos en privacidad.

En resumen, pensar que una tecnología va a desaparecer a la otra es pasarse de simplistas. Lo que se está viendo es que compiten, sí, pero también colaboran y se necesitan. Los bancos que logren adaptarse y usar lo bueno de las fintech y DeFi van a tener más chance de seguir vigentes y darle mejores servicios a la gente. No importa si gana el viejo o el nuevo, sino cómo se juntan para armar algo más chido.

Eso sí, no hay que creerse todo: la idea de que DeFi es cien por ciento descentralizado y sin jefes tampoco es así tan fácil. En muchos casos, unos pocos desarrolladores o grandes inversionistas tienen el control de las decisiones importantes. Además, para funcionar, DeFi depende de ciertos puntos que sí son bastante centralizados, como los oráculos que meten datos al sistema o las puertas que conectan con el dinero de siempre. Si esos puntos los controla poca gente, de poco sirve la descentralización que venden.

Así que, en realidad, la descentralización total es más una meta que un hecho, y se tiene que seguir trabajando para que sea justa y resistente de verdad.

Ojo: lo que aquí lees no es consejo para poner tu dinero, así que mejor investiga bien antes de hacer cualquier movimiento, porque invertir siempre tiene riesgos.

Artículos relacionados

Respuestas