¡Robinhood en la mira de Florida por supuestos precios tramposos en criptos!
¿Sabías que el envío de dinero a casa en América Latina está cambiando un buen? Antes era un lío: comisiones bien altas, esperas eternas y trámites que parecían un laberinto. Pero ahora, las criptomonedas están entrando al quite para hacerlo todo más rápido, barato y sin tanto rollo.
Mucha banda acá no tiene acceso a bancos, entonces mandarse lana por métodos viejos no es la opción más chida. Las stablecoins, que son un tipo de criptomoneda que no cambia de valor como montaña rusa, están ganando terreno porque mantienen el valor fijo, por ejemplo al dólar. Esto es súper útil en países donde la moneda local se devalúa o hay inflación, como en Argentina o Venezuela.
La chulada de las cripto para las remesas es que se manda directo de persona a persona sin intermediarios que cobren lo que quieran y hagan que la plata llegue más tarde. Por eso, el dinero que envías pesa más en el bolsillo de tu familia. Además, ya no tienes que esperar días para que el dinero caiga, ¡puede ser en minutos! Ideal cuando se trata de urgencias.
Aunque Bitcoin fue el pionero, su valor volátil no ayuda mucho para que te lo queden tal cual. Por eso las stablecoins son la mera onda, porque al ser más estables mantienen el valor para que tu lana no pierda fuerza.
Pero no todo es miel sobre hojuelas, carnal. Todavía hay broncas con la tecnología: no todos saben cómo usar billeteras digitales o cuidar sus claves, y aquí se necesita andar al tiro con eso. También las reglas de cada país no se ponen de acuerdo y a veces ponen trabas o generan incertidumbre.
Los bancos y las casas de envío tradicionales no se están quedando atrás; también están mejorando y bajando sus cobros para no perder terreno.
Además, una bronca bien gacha es que aunque mandar cripto es rápido y barato, cambiar esa cripto a plata en mano en muchos pueblos o ciudades pequeñas es otro rollo complicado y costoso, porque no hay suficientes cajeros o plataformas que lo hagan fácil. Esto frena a muchos para saltar del sistema tradicional.
Así que, aunque las criptomonedas prometen mejorar la forma en que mandamos dinero, todavía falta que todo el camino funcione chido, especialmente cuando toca recibir y gastar ese dinero. La neta, aún no han revolucionado las remesas completamente, pero si se arreglan estos detallitos, tienen todo para ser la opción que todos quieran usar.
Eso sí, acuérdate que invertir en cripto trae riesgos y no es cualquier jugada, siempre investiga bien antes de echarle ganas. ¡Ánimo que esto apenas empieza!

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